Si buscas una actividad para disfrutar, aprender, convivir y probar nuevos sabores, la Ruta del Mezcal Poblano es tu opción. Recorre los pueblos mágicos del estado de Puebla y conoce todo acerca de la elaboración de esta bebida artesanal con un legado prehispánico.
La Ruta del Mezcal Poblano se trata de una iniciativa del gobierno del estado de Puebla, la cual surge con la intención de fomentar el turismo en los municipios mezcaleros de la entidad. A lo largo de su recorrido, ofrece a las y los visitantes una amplia oferta ecoturística cultural, así como actividades para estimular el paladar con la riqueza gastronómica de la región.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap), Puebla es el segundo estado con mayor producción de mezcal del país. Además, actualmente existen más de seis decenas marcas locales, encargadas de producir y comerciar este destilado, certificados por la Secretaría de Desarrollo Rural (SDR) estatal.
¿Cuál es la ruta?
Actualmente, Ruta del Mezcal Poblano cuenta con tres circuitos diferentes, cada uno con en un punto diferente del estado, con sus propios atractivos y sabores. A continuación, los municipios y localidades por los que atraviesa cada uno.
- 1. Los Volcanes: Atlixco, San Diego Tochimiltzingo y Tepeojuma
- 2. Reserva de la Biósfera: Tehuacán, Zapotitlán Salinas, Caltepec
- 3. La Mixteca: Tepeaca, Tecali de Herrera, Huehuetlán el grande
Cada persona puede recorrer por su propia cuenta cada circuito de la Ruta del Mezcal. Sin embargo, también existen agencias turísticas que ofrecen el servicio de traslado, recorridos guías y demás actividades interactivas.
Dichas actividades van desde visitar campos de agave, observar la elaboración de la bebida, hasta la degustación de mezcal de distintos sabores, junto a platillos típicos de cada región. Todo lo anterior, con precios que rondan desde los mil 500 hasta los 2 mil pesos.
¿Qué es el mezcal?
El mezcal es una bebida alcohólica mexicana, con un sabor fuerte y cuyo origen data de antes de la época de la conquista. Se trata de un licor que se obtiene de la destilación de la planta del maguey, también conocida como agave.
Cabe decir que la palabra mezcal viene del náhuatl “mexcalli”, que significa “maguey cocido”. Y, según cuenta la leyenda, el mezcal la diosa Mayahuel fue quien le otorgó esta bebida a la humanidad. Para ello, provocó una tormenta eléctrica sobre un campo de agaves. Esto causó que varios rayos cayeran sobre las plantas de maguey, siendo ahí el momento en el cual se creó la bebida.
De acuerdo con estudios, hay registros que indican que esta bebida se preparaba por algunas tribus indígenas de la zona de los estados de Oaxaca y Guerrero, desde el 400 Antes de Cristo (A.C.). Principalmente, lo consumían los nobles y las figuras destacadas de los pueblos durante festividades y celebraciones de carácter especial.

Sería a partir del siglo XVI, durante la época colonial, que el mezcal entraría en una era industrialización para su comerció. Si bien su consumó gozaba de cierta popularidad, su producción se mantendría de forma clandestina hasta la década de los 90’s, cuando se volvió legal. Esto permitió que su producción lograra expandirse, alcanzando nuevos mercados nacionales e internacionales.
Actualmente, el mezcal cuenta con una denominación de origen para garantizar su autenticidad. Es así que los estados autorizados para elaborar este gran destilado mexicano de agave son: Oaxaca, Durango, Guanajuato, Guerrero, Michoacán, San Luis Potosí, Puebla, Tamaulipas, Zacatecas, Aguascalientes, Morelos y Estado de México
¿Cuál es el sabor del mezcal?
Cabe señalar que el mezcal, debido a su alta graduación de alcohol, cuenta con un sabor fuerte, a diferencia de otros licores con un menor porcentaje. Además, el mezcal puro se prepara mediante la destilación de agaves tostados, lo que le permite adquirir un sabor ahumado. Aunque este toque puede variar según su producción.
Esta bebida se caracteriza por tener una graduación que va desde un 35 hasta un 55 por ciento de alcohol. Por lo general, entre mayor concentración tenga un mezcal, mejor será su calidad, hecho podría comprobar en su sabor.
Ahora, dentro del mercado artesanal, también es posible encontrar algunos productos a los cuales se les denomina como “Mezcal de Sabores” o “Mezcal Abocado”. Se tratan de bebidas cuya creación sostuvo el mismo proceso que el mezcal original. Sin embargo, en determinado momento, se les agregó algún ingrediente para adornar la sensación del licor.

Por lo general, los mezcales de sabores cuentan con un toque de frutas, hierbas o insectos, que modifican la percepción de la bebida ante el paladar.
¿Cómo se prepara el mezcal de sabores?
Lo primero que se realiza es el cultivo y la selección del agave. Por lo general, un maguey tarda de 8 a 10 años en madurar. Tras su cosecha, se cortan las pencas y raíces hasta que el centro del maguey queda al descubierto, dejándola con la forma de una “piña”.
Posteriormente, las “piñas” se colocan en un horno con forma de cono, hechos de piedra bajo tierra. Se colocan al calor y se sellan por aproximadamente 72 horas para su cocción. La intención de este proceso es obtener los azúcares provenientes del agave.
Tras cocer las “piñas”, estas se trituran a través de una molienda circular de piedra, quedando así una especie de pasta. Luego, el resultado pasa a su fermentación, para lo cual se coloca en un recipiente en forma de una cubeta, hecha con tiras de madera. Sin embargo, también hay envases de cuero de res, cemento, acero inoxidable, barro rojo, piletas de tabique o piedra de cantera. Cabe decir que, dependiendo del material del cual esté hecho, también influirá en el sabor del mezcal.
Una vez se tenga la fermentación, la mezcla pasará a su destilación. Para ello, se utilizará un alambique, el bagazo y equipos hechos de cobre, ollas de barro, carrizo o quiote. Ahí, se calentará, se evaporará y se condensará mediante el uso de un serpentín.
Cabe decir que este último proceso puede repetirse hasta en tres ocasiones. Aunque será a partir de su segunda o tercera destilación cuando se le añadirá el sabor al mezcal, cuando se le incorporan frutos o hierbas para suavizar sus tonos. Tras ello, ahora sí se pasa a su envasado para su venta y distribución.

¿Cuál es la diferencia entre el mexcal y tequila?
Ambas bebidas se parecen en gran medida por la forma en la cual se producen. Y es que no solo las dos derivan de la planta del maguey, sino que además comparten varios de los pasos para obtener el producto. Incluso, hay quienes consideran que todo tequila es una especie de mezcal.
Sin embargo, existen algunos aspectos que diferencian una de la otra. La primera, es la denominación de origen, ya que los tequilas únicamente se producen en la región de Tequila, Jalisco. Cualquier bebida que sea de otro lugar, por más que se cree de la misma forma, ya no se le puede considerar como tequila.

Otra diferencia, es el tipo de agave que se utiliza. Existen más de 30 variedades de agave que sirven para la producción de los mezcales. No obstante, el tequila tiene la característica de que únicamente deriva del agave azul, al cual, por esta peculiaridad, también se le conoce como “agave tequilana”.
Finalmente, por esta misma diferencia de los agaves, además de cambios en el proceso de cocción, provocan que el mezcal y el tequila tengan ligeros cambios en el sabor. El tequila suele ser más suave y dulce, mientras que el mezcal es más robusto y ahumado.




