En el Congreso del estado de Puebla se aprobó por mayoría que la Guardia Nacional pase a la Sedena; mientras que, por unanimidad se avaló la reforma federal para reconocer a los pueblos y comunidades indígenas en la Constitución.
Durante la sesión ordinaria del jueves, la LXII legislatura se sumó a otros congresos locales del país en discutir y avalar las reformas propuestas por el presidente Andrés Manuel López Obrador. Ambas fueron aprobadas por el Senado y la Cámara de Diputados.
Sobre la Guardia Nacional que se adscribe a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la votación en el Congreso del estado de Puebla fue de 33 votos a favor y siete en contra.
Los que rechazaron el dictamen con minuta de proyecto de decreto, fueron los cinco diputados del PAN así como las dos legisladoras del PRI y Movimiento Ciudadano.
Estos diputados de oposición sacaron una lona con la consigna “No a la militarización”; además que algunos de ellos fijaron su postura contra lo aprobado por mayoría.
Por lo anterior, se adicionan diversas disposiciones a la Constitución para que la Federación cuente con la Guardia Nacional, como una fuerza de seguridad pública, profesional, de carácter permanente e integrada por personal militar con formación policial.
Además, dependiente de la Sedena para ejecutar la Estrategia Nacional de Seguridad Pública en el ámbito de su competencia.
Por unanimidad, Puebla aprueba Ley de Pueblos Indígenas
Contrario a la polémica que se desató por la Guardia Nacional, los 41 diputados avalaron reconocer a los pueblos y comunidades indígenas como sujetos de derecho público con personalidad jurídica y patrimonio propio.
Lo anterior, en virtud del dictamen con minuta de proyecto de decreto por el que se reforma, adiciona y deroga el artículo 2° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
También a los pueblos originarios se les reconoce su capacidad de decidir conforme a sus sistemas normativos internos.
El Congreso del estado de Puebla se sumó a otras 14 entidades, cuyos poderes legislativos aprobaban ambas reformas federales, ya que se requieren al menos 17 para hacerlas constitucionales.





