En el penal femenil de Ciudad Serdán, varias reclusas denunciaron que continúa la falta de atención médica por parte de la doctora, María Iyali Voceros Cova. Lo anterior pese a la reciente muerte de Alma Delia, “por una pancreatitis mal atendida”, denunciaron.

Las reas comentaron para Ángulo 7 que ellas presentan diferentes molestias, por lo que piden se les atienda adecuadamente, pues no quieren que se dé otro caso como el antes mencionado.

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Tal es el caso de Marcela Hernández Álvarez, quien tiene anemia grave y, a decir de sus compañeras, lleva más de una semana en servicio médico sin que sea atendida. Expresaron que ella lleva el mismo tiempo sin acudir a la maquila que está dentro del penal por los síntomas, entre ellos la fiebre muy alta.

Yo la cuidaba y le bajaba la fiebre con paños de agua fría. Desde hace una semana se la llevaron porque ya no querían que yo la cuidara. La doctora, Voceros Cova, no dejó los trámites para que le pudiera hacer sus estudios.

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Marcela Hernández, reclusa del penal femenil de Ciudad Serdán, lleva 14 años presa y cuenta con una pena de 90 años, pues “la acusan de un asesinato que hizo su hija”, comentan. No cuenta con familia que la vaya a visitar.

Penal femenil de Ciudad Serdán: reclusas denuncian malos tratos e intimidación

Otro caso, que reservó su identidad por miedo a represalias, señaló que lleva poco más de un mes con una “bola” en los ovarios. Expresó que cuando menstrua, desde que apareció la bola, los dolores son muy fuertes y el sangrado sumamente abundante.

“A mí me duele mucho y me preocupa. Llevo 2 meses con esa ‘bola’ y no me han dicho qué es con certeza (…) Me hicieron un ultrasonido cuando me sentí mal, ahí me encontraron eso. Además, me detectaron colitis, gastritis y un riñón descompuesto, pero no me dicen nada. No queremos otro caso como el de Alma Delia.”

Sobre su caso comentó que a ella la acusaron de homicidio; sin embargo, asegura que no lo cometió. Eso ocurrió el 29 de agosto de 2023, cuando –relató– entraron los policías a su domicilio y detuvieron a ella, su hermano y cuñado.

Del mismo modo, otra reclusa del penal femenil de Ciudad Serdán que igual quiso mantener el anonimato, declaró que ella presenta parálisis facial. Dijo que tiene un mes con esta situación; no obstante, la familia le lleva el medicamento, pero los “guardias se los hacen perder”, comentó.

Las entrevistadas que están en el penal femenil de Ciudad Serdán también aprovecharon para mencionar que se sienten intimidadas por parte del personal. Y es que les han dicho que, si “algo sale de aquí, nos van a encerrar en el módulo E”.

De acuerdo con sus testimonios, el módulo E tiene condiciones deplorables para vivir. Es “una zona aislada, donde no permiten tener visitas y te restringen el tiempo para hablar con tus familiares vía telefónica”.

“Cuando viene personal de la Comisión de Derechos Humanos (CDH) de Puebla, nos encierran y sólo sacan a algunas para que no hablemos de más.”

Finalmente, las reclusas demandaron atención psicológica, pues aunque están ocupadas en las actividades laborales, en el último año cinco mujeres han intentado quitarse la vida.