María Fernanda y Ángel llevan 3 años dentro de la Policía Estatal Bomberos en Puebla porque decidieron seguir los pasos de sus papás, al ser una labor que desempeñan con pasión y en la que conocieron el amor, pues ahora son pareja y tienen un niño de año y medio de edad.
Lo anterior, lo declararon a este medio, en el marco del Día de Bombero, que se celebra este jueves 22 de agosto con el fin de reconocer a las personas que trabajan en la lucha contra el fuego y algunas otras emergencias ya sea por desastres naturales o accidentes.
Tanto Ángel, de 27 años, como María Fernanda, de 26, están adscritos en el cuerpo de Bomberos, que depende de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), como policías terceros c, aunque previamente estuvieron en un curso de capacitación y prácticas sobre todo lo que debían saber, por lo que fue en este periodo cuando se conocieron y empezaron a salir.
Fernanda comentó que decidió ser bombera porque su papá es bombero desde hace más de 20 años y desde chiquita veía la labor que hace y que es riesgosa, pero que “disfrutaban cada día”, cuando regresaba a casa para pasar tiempo con ella y su familia.
Incluso, recuerda que tanto a ella, como a sus hermanos, su progenitor los llevó en varias ocasiones a la estación de Valsequillo para que vieran lo que hacía e inculcarles la labor desde pequeños, aunque es la única de los tres hijos que se dedica a eso, siendo la de en medio.
Refirió que hay quienes piensan que por ser mujer es más complicado por el trabajo pesado que se hace, pero con dedicación y entrenamiento todo se puede hacer, por lo que actualmente hace cualquier tipo de servicio, desde un rescate de gatos o hasta inundaciones.
Tanto Fernanda como Ángel, desde pequeños quisieron ser bomberos
Mientras Ángel contó que él desde pequeño veía a su papá salir todos los días para desempeñarse como bombero, pero también le contaba sus anécdotas y en una ocasión por su casa hubo un incendio y vio pasar a los bomberos para atenderlo, por lo que desde entonces le llamó la atención eso.
Es más que nada todo lo que ves, inundaciones, rescates, lo que haces, el agradecimiento de la gente, porque para nosotros es hacer más las cosas por amor, por pasión y si lo haces de corazón, pues eso es muy satisfactorio, con eso es más que suficiente, es muy bonito cuando llega la gente y te dice, muchas gracias.
Comentó Ángel.
Recordó que fue parte del grupo de bomberos de Puebla que acudió a Acapulco, Guerrero, a finales del año pasado, para apoyar por las afectaciones que dejó en huracán “Otis”, en donde estuvo más de tres días cortando árboles para liberar los caminos y otras labores de limpieza.

Ambos comentaron que el ambiente que se vive al interior del equipo “es muy sano”, pues hay personas que ya tienes varios años en el servicio y otros con pocos, pues tan solo junto con ellos hay otros compañeros de la misma edad y entre todos se complementan para hacer el trabajo.
La jornada que tienen es de 24 horas de servicio por 48 horas de descanso, siendo la estación de Valsequillo, donde se concentran, como “su segunda casa”, pues se convive todos los días y al tener los dos el mismo horario lo pueden combinar en su vida personal, por lo que cuando laboran le dejan encargado su hijo, de nombre Luca Kenneth, a sus papás.
El agradecimiento de la gente es lo más bonito
Para ambos, la labor que desempeñan es reconocida por la gente, pues con “un gracias” que les dan cada vez que atienden una emergencia es suficiente “y lo más bonitos”, para ellos y si bien no es una profesión tan recurrente como otras, quienes se dedican a esto lo hacen con la pasión de servir a las personas.
Hicieron énfasis en que el número de servicios puede variar, depende de la temporada del año, ya que es en la de incendios forestales y vacaciones cuando se registran más, mientras que el nivel de urgencia varía en el sentido que suene la alarma, pues puede ser desde el rescate de un gato, hasta un incendio, inundaciones u otros.

Ángel, en los 3 años que lleva, aunque ha atendido emergencias de todo tipo, indicó que una que le ha dejado huella es cuando recibieron un llamado a las 4 de la mañana para el rescate de una persona que había caído al río en la zona de Margaritas, pero cuando llegaron ya no tenía signos vitales, además de que se trataba del hijo de un compañero.
Es algo que sí te marca la verdad, porque quieres hacer más por la persona, pero ya no está en tus manos.
Expresó Ángel.
Mientras que María Fernanda, una de las experiencias que más le ha marcado, es cuando acudió junto con otros compañeros a atender un incendio de casa-habitación donde tuvo que rescatar a unos perritos que estaban peligro y “se sintió mucha adrenalina”, sumado al agradecimiento de la dueña.
María Fernanda y Ángel comentaron que en el Día del Bombero lo festejan con una convivencia entre todos, pues, aunque hay varios de sus compañeros que tienen muchos más años que ellos en este servicio, todos son un equipo y se empapan del conocimiento que tienen para hacer una mejor labor.





