El presidente Andrés Manuel López Obrador descartó que en Puebla pueda darse el regresó del marinismo; afirmó que en México “no volverá a arraigarse” la práctica en la que presidentes o gobernadores determinen a sus sucesores.
La postura de López Obrador fue ante la pregunta sobre la relación de José Luis García Parra, diputado plurinominal electo y colaborador del gobernador electo Alejandro Armenta Mier, con el exmandatario Mario Marín Torres.
Ante ello, el presidente dejó en claro que en el modelo con el que el PRI manejó la democracia, las elecciones eran un mero trámite y recordó que quienes lograban las candidaturas eran conocidos como “los tapados”.
“No, eso ya pasó y no va a volverse a arraigarse, además es un fenómeno del que se tiene que analizar en su amplitud, con sus antecedentes, tener contexto, se acostumbraba antes de que los presidente de la República o lo gobernadores ponían al sucesor, porque el que era candidato del PRI era en automático era gobernador, las elecciones eran un trámite, pero eso se hablaba de tapado”.
En ese sentido, apuntó que el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) frenó el mecanismo que la oligarquía utilizó para definir a quienes competirían para obtener un cargo de elección popular.
Señaló que desde sus estatutos, el partido que fundó, estableció que quienes alcanzan una nominación deberán someterse a una medición interna y que quien resulte ganador logre la candidatura.
Apostó porque la definición de las candidaturas continúe con la aplicación de los sondeos, al tiempo que, afirmó que en México la democracia efectiva tiene que seguir avanzando.
Aseguró que la oposición está en contra de que el pueblo mantenga una democracia en la que su participación sea lo que valga, ya que para ellos las elecciones eran una simulación.





