A tres semanas de la elección, el presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que “si queremos que México siga progresando con justicia, no al fraude”, por lo que el voto ciudadano tiene que ser “libre”.
La postura del mandatario surgió ante la pregunta por la entrega que el gobierno de Guanajuato hace de la llamada “tarjeta rosa” y de la cual la autoridad electoral de ese estado consideró que no representa una violación al proceso electoral que está en marcha.
Al respecto, en su conferencia en Palacio Nacional, López Obrador recordó que ese tipo de prácticas están penalizadas en el Constitución y en la ley electoral, y que estas buscan coaccionar el voto de los ciudadanos.
Sostuvo que la compra de votos es parte de un “sistema político antidemocrático” y que debe denunciarse.
“Ese sistema político antidemocrático de compra de votos, de tráfico con la pobreza de la gente, de falsificación de actas de relleno de urnas, del acarreo, de que voten los finados o votaban los finados, la entrega de dádivas (…) las tarjetas y dinero en efectivo, no se debe de permitir eso”.
Además, López Obrador sostuvo que la jornada electoral debe ser libre y limpia, por lo que el voto que cada ciudadano ejerza debe ser de acuerdo con lo que “le dicte su conciencia”.
Credencial de elector, arma poderosa
La credencial de elector es un “arma poderosa”, porque a través de ella los ciudadanos permitirán que siga la transformación y cambia la realidad de injusticias y privilegios de los que gozaba la oligarquía, consideró López Obrador.
Ante esto, el mandatario afirmó que el pueblo de México es responsable, a diferencia de la llamada “clase política”, la cual creía ser la “dueña” del país.





