Tras la agresión que sufrió en Veracruz, en donde una persona le lanzó una botella de agua, el presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró sus opositores “está muy enojados” y, sostuvo que la persona que realizó la acción “puede estar tranquilo”.

En su conferencia, el mandatario abordó la situación registrada en la protesta que trabajadores del Poder Judicial de la Federación, quienes desde hace un mes mantienen un paro de labores en respuesta a la reforma judicial.

“Ayer me tiraron una botella de agua (…) pero no pasó a mayores, entiendo que están enojados, molestos, ellos quisieran que no cambiara nada, el conservadurismo viene de conservar, de mantener, pero eso ya no se puede”.

A pesar del agresión, López Obrador llamó a sus opositores y a quienes integran el movimiento de transformación actuar con respeto, prudencia y a no caer en provocaciones.

Sostuvo que tanto la extrema derecha y la “supuesta izquierda radical” recurren a las provocaciones, pero no es la manera en cómo debe actuarse.

A siete días de concluir con su sexenio, López Obrador afirmó que su periodo no debe de terminar con represión, censura o persecuciones, aspecto que tiene molesto a sus opositores.

 Agregó que pese a la transformación que está viviendo el país, los opositores continúan en la “autocomplacencia” y les gustaría decir que el primer gobierno de izquierda en México cometió los mismo errores o saqueo de quienes fueron parte del periodo neoliberal.

BANNER

Zedillo vino a enfrentar a la transformación: AMLO

Las críticas que Ernesto Zedillo realizó sobre la situación política del país son porque vino a “enfrentar a quienes impulsan la transformación”, afirmó López Obrador.

Para el presidente, las opiniones que el exmandatario hizo sobre los cambios al Poder Judicial de la Federación son parte del “papel” conservador de Zedillo.

Es importante recordar al participar en la  Conferencia Anual de la Asociación Internacional de Abogados, el expresidente aseguró que la reforma judicial  “enterraría la democracia” y que la manera en cómo se estableció que los poderes Ejecutivo y Legislativo definirán quiénes podrán participar para ser electos como jueces es “una tiranía”.