El asesinato del padre Marcelo Pérez Pérez no quedará impune, sentenció la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien lamentó el crimen que ocurrió ayer en San Cristóbal de la Casa, Chiapas.
Al iniciar “la mañanera del pueblo”, la jefa del Ejecutivo indicó que hay coordinación entre las autoridades federales y del estado de Chiapas para la investigación, así como que dese ayer, la Secretaría de Gobernación estableció comunicación con la Diócesis de San Cristóbal de las Casas.
“Lamentamos el homicidio del asesinato del padre Marcelo Pérez en Chiapas, se está haciendo la investigación, ayer la Secretaría de Gobernación estuvo en comunicación con el gobierno estatal, la Diócesis, estamos coordinándonos para poder avanzar en la investigación y que este crimen no quede impune”.
Sobre el móvil del asesinato, Sheinbaum Pardo indicó que no “especulará” por lo que la investigación está en desarrollo, al tiempo que no descartó que la Fiscalía General de la República (FGR) atraiga el caso.
Asimismo, comentó que el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch está en comunicación con el Rutilio Escandón Cadenas, gobernador de Chiapas.
De acuerdo con la información de la Fiscalía General del Estado de Chiapas, el ataque al sacerdote ocurrió cuando salió de oficiar una misa en el barrio Cuxtitali, en San Cristóbal de las Casas, sujetos que viajaban en motocicleta dispararon en su contra.
El padre Marcelo se dirigía al barrio de Guadalupe de donde era párroco y regresaría a sus actividades.
¿Quién era el padre Marcelo Pérez Pérez?
Marcelo Pérez Pérez nació en San Andrés Larráinzar, comunidad indígena tzotzil de Chiapas. Su formación sacerdotal la llevó a cabo en Tuxtla Gutiérrez.
Fue párroco en Chenalhó y Simojovel, municipios de Chiapas con índices de pobreza, así como conflictos sociales y recientemente con presencia del crimen organizado.
Desde 2014, el padre Marcelo -como era conocido- inició una resistencia contra el crimen organizado.
Este año, estuvo al frente de una peregrinación a Tuxtla Gutiérrez, capital de Chiapas, para denunciar la intención de grupos del crimen organizado de penetrar en diversas comunidades indígenas para controlar sus territorios.





