La Cámara de Diputados aprobó por 410 votos a favor, 24 en contra y cero abstenciones, el dictamen para prohibir a nivel constitucional las drogas sintéticas como el fentanilo, los vapeadores y los cigarrillos electrónicos en el país.
El dictamen adiciona diversas disposiciones a los artículos 4 y 5 de la Constitución, en materia de protección a la salud. En ellas, se establece que la ley sancionará toda actividad relacionada con cigarrillos electrónicos, vapeadores y demás sistemas o dispositivos electrónicos similares.
Por otro lado, también sanciona la producción, distribución y enajenación de sustancias tóxicas, precursores químicos, el uso ilícito del fentanilo y demás drogas sintéticas no autorizadas. En ese sentido, también prohíbe toda profesión, industria, comercio, trabajo y cualquier actividad relacionada con estas sustancias.
Cabe resaltar que este dictamen forma parte de las iniciativas que el expresidente Andrés Manuel López Obrador presento en febrero pasado. Mismo que, diputados de esta legislatura modificaron con diversas propuestas.
El presidente de la Mesa Directiva, Sergio Gutiérrez Luna, informó que se presentaron reservas para la discusión en lo particular.
Prohibición de fentanilo, vapeadores y cigarrillos electrónicos
Durante la discusión del dictamen para prohibir el fentanilo y los vapeadores, el diputado morenista Roberto Ramos Alor, también neumólogo pediatra, señaló que estos llegan a generar severos daños a la salud. Entre ellas, destacó la existencia de pacientes que utilizaban vapeadores y ahora tienen fibrosis pulmonar, cáncer y enfermedad pulmonares obstructiva crónica.
De igual forma, negó que los cigarros electrónicos sean menos dañinos que el tabaco tradicional o que auxiliar en la prevención de esta adicción.
Mientras que, el diputado Gerardo Ulloa Pérez indicó que con la reforma se evitan riegos asociados con el uso de drogas sintéticas como el fentanilo. Recordó que este e un tema que preocupa y debe ocupar atención inmediata.
Subrayó que con esta prohibición se cumple con compromisos del Estado en el Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud para el Control de Tabaco. Al mismo tiempo, garantiza el derecho a la salud pública y el interés superior de la niñez.





