A las 6:30 de la mañana del 4 de julio de 2007, el conductor de un camión con más de 30 pasajeros que transitaba por la carretera de Eloxochitlan dejó de responder a la radio de su empresa. Minutos después, corroboraron que este había sido sepultado por un alud de más de 50 metros de piedra y lodo.

17 años han pasado desde aquella tragedia en el que fallecieron familias, campesinos y maestros de la Sierra Negra de Puebla.

Estadios seguros

Los maestros abordaron este autobús con el objetivo de llegar a sus escuelas donde realizarían el evento de clausura correspondientes al ciclo escolar 2006-2007, mientras que los campesinos acudían a Tehuacán para cobrar los subsidios de ProCampo. Pero a mitad del camino, en el kilómetro 8 de la carretera de Tlacotepec de Porfirio Díaz-Tehuacán, el autobús quedó completamente sepultado.

Por lo que, a pesar de la acción de rescatistas, las esperanzas eran mínimas. Mario Méndez Reyes, jefe de jurisdicción sanitaria número 10 de Tehuacán, confirmó al medio día que no era factible que existieran sobrevivientes.

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Esto, ya que, explicó, una parte de los pasajeros pudieron haber muerto de manera instantánea con el golpe o presión de las rocas. Pero de haber sobrevivido, no podrían haber pasado más de 15 minutos vivos antes de quedarse sin oxígeno y morir a causa de una asfixia.

Inician rescate de pasajeros

Aún con esta previsión, rescatistas, medios de comunicación, autoridades estatales y, principalmente, familiares de los pasajeros, se presentaron en el lugar del accidente. Autoridades locales iniciaron el rescate con dos retroexcavadoras y el apoyo de pobladores con palas para rascar el alud en la carretera de Eloxochitlán.

Horas después arribaron 109 elementos de la 25 Zona Militar y 150 más de Protección Civil, así como los Servicios de Salud y de la Procuraduría local. Ellos laboraron las tres horas posteriores hasta lograr encontrar el autobús en medio de todos los escombros.

Primeros cuerpos rescatados de alud en Eloxochitlán

Pero fue hasta las 10 de la noche que rescataron los primeros dos cuerpos correspondientes a Javier de la Rosa Rosa y Eloisa de Jesús Gonzáles, de 25 y 27 años de edad, respectivamente. Ellos eran originarios de Cauxuxpa y Cualajapan, comunidades del municipio de Exochitlán.

En medio de esta tragedia, arribo el entonces gobernador de Puebla, Mario Marín Torres junto con los titulares de Comunicaciones y Transportes y Salud. Allí, dio la instrucción de trasladar maquinaria especial que, sin embargo, pobladores le recordaron que él mismo había ordenado recientemente su traslado a la Sierra Norte.

Mientras que, recordaron, el propio subsecretario del Transporte, Arturo Barbosa Prieto, había recorrido un año antes esta carretera corroborando la precariedad de la misma. Sin embargo, no hubo acciones al respecto.