El Palacio de Bellas Artes fue el recinto en el que la dinastía Pinal atestiguó el homenaje y el último adiós a Silvia Pinal, la actriz considerada como la gran diva del cine de oro en México.

En el recinto, considerado como sede cultural del país, sus hijas Silvia Pasquel y la cantante Alejandra Guzmán, así como su nieta, Stephanie Salas y bisnietas ofrecieron breves discursos para hablar del legado y dar un homenaje a Silvia Pinal.

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Previo a la llegada del cortejo fúnebre, el público se apostó afuera del Palacio de Bellas Artes, algunos portaron fotografías de diversos personajes que Silvia Pinal interpretó a lo largo de su trayectoria que fue del cine al teatro y la televisión.

En el recinto, una fotografía a blanco y negro de Silvia Pinal sirvió como fondo a la guardia de honor que sus hijas, nieta y bisnietas hicieron alrededor del féretro.

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Su primogénita, Silvia Pasquel señaló que dolía la pérdida la “diva”, pero que, para ella, la muerte de la actriz significaba perder “al amor más grande” de su vida.

 En el mensaje que brindó Alejandra Guzmán, la cantante afirmo que Silvia Pinal “fue una mujer adelantada a su tiempo y que luchó por todas las mujeres”.

Como parte del homenaje, la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza destacó su interpretación en la película Viridiana del cineasta español Luis Buñuel, obra premiada con la Palma de Oro en el Festival de Cannes en 1961.

A la par, recordó el programa de televisión “Mujer Casos de la Vida Real”, del cual -dijo- reflejó por primera vez los casos de violencia contra las mujeres.

Curiel de Icaza sostuvo que Silvia Pinal “conquistó el futuro” y enseñó a mirar a las mujeres y a reconocer a la televisión como una aliada para “defender los derechos de las personas”.