La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) reforzó el acompañamiento a productores a través de una capacitación en Enfoque SHEP, sobre empoderamiento y estrategias de comercialización de productos, impartida por la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA).
Fueron técnicos e investigadores de la Sader quienes participaron en este curso, cuyo objetivo es de promover el desarrollo rural participativo y comunitario en México. Además de miembros del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap), y especialistas de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, República Dominicana y Argentina.
El Enfoque SHEP, indicó la investigadora de Inifap, Mercedes Borja Bravo es una metodología centrada en ofrecer soluciones a la falta de adopción de tecnologías y técnicas. Así como al desconocimiento de estrategias de marketing en los productos agrícolas y la falta de empoderamiento de los agricultores rurales.
Esta fue aplicada por primera vez en 2006 en Kenia; busca promover las actividades productivas de los pequeños productores hacia una agricultura orientada al mercado.
Capacitación de productores, en cuatro etapas
De acuerdo con la Sader, la metodología SHEP tiene como pilares teóricos la Simetría de la información y la Teoría de la Autodeterminación y se fundamenta en cuatro etapas.
La primera, busca que los investigadores y técnicos compartan las metas con los agricultores en talleres de sensibilización, introducción y aplicación al SHEP.
En la segunda etapa, se genera conciencia en los agricultores mediante análisis de su producción, venta y ganancias obtenidas de sus productos. Además de vincular con diferentes actores del mercado y un estudio de mercado para que conozcan información relacionada al entorno económico.
Como parte de la tercera dinámica, un extensionista orienta a los agricultores sobre óptima selección de cultivos e información de paquetes tecnológicos, calendarización de actividades, compra de insumos para la siembra y fechas de comercialización; periódicamente sostiene reuniones con ellos.
Como última etapa, los agricultores adquieren habilidades con capacitación en campo, en parcelas demostrativas, cursos, prácticas y días de campo, entre otras actividades.
Al final del ciclo agrícola , los agricultores realizarán una estimación de ingresos y un comparativo con base en los resultados alcanzados. Esto, con el fin de realizar mejoras y ajustar las medidas aplicadas señaladas por la JICA.





