Para contar con un transporte público de calidad en Puebla, es necesario establecer mesas de diálogo con expertos, concesionarios, legisladores y ciudadanos, quienes analicen a fondo la problemática y propongan soluciones. Además, estas medidas deben ir acompañadas de una política gubernamental clara y comprometida.
Así lo señalaron Ana Laura Romero Sierra, especialista en transporte, y Juan José Benítez Suárez, académico de la BUAP, en entrevista con este medio. Ambos coincidieron en que la mejora del transporte público debe trabajarse a través del trinomio: sociedad, gobierno y transportistas.
Los entrevistados subrayaron que la Red Urbana de Transporte Articulado (RUTA) presenta deficiencias por la falta de rutas alimentadoras y ausencia de los 363 vehículos prometidos para atender la demanda.
Respecto al transporte público tradicional, destacaron la necesidad de revisar los itinerarios y derroteros para optimizar los trayectos.
Mejorar transporte público de Puebla
Recomendó que ya no puede seguir el esquema hombre-camión, sino que se debe transitar a un esquema de persona moral. En este sentido, la autoridad debe brindar asesorías para que el sistema evolucione de acuerdo con las necesidades de los usuarios.

“La política de transporte debe garantizar la implementación de acciones y asegurar que se cumpla la ley y el reglamento. De nada sirve contar con estos documentos si no se aplican en la práctica”, subrayó.
Debe satisfacer al usuario
En tanto, Juan José Benítez Suárez, académico de la Facultad de Ingeniería de la BUAP, manifestó que “que el problema es complejo”, pues lo primero que se debe hacer es que el transporte público sea una política de gobierno, porque de lo contrario nunca va a ser regulado y seguirá funcionando mal y el usuario nunca va a estar contento con el servicio.
Comentó que él que debe encabezar este esfuerzo, para que el transporte sea prioritario para el desarrollo urbano de ciudad y estado, para que a partir de ahí se inicien acciones para que tome la relevancia que tiene, ya que gran parte de los viajes se hacen en este sector.
Manifestó que “a estas alturas y en el año que estamos”, no existe un estudio ni se tiene un diagnóstico de cuántas personas viajan en el transporte público, cómo lo hacen, cuántas veces lo hacen, hacia dónde van, por lo que si no se conoce la radiografía, menos va a poder resolver.
Refirió que aunque hay algunos estudios con visión estadista, no van enfocados a resolver la problemática de la movilidad en puntos urbanos como la zona metropolitana de Puebla, ya que el último “documento serio” es de 1993, es decir, tiene más de 30 años.
Hizo énfasis en que el próximo gobierno que encabezará Alejandro Armenta Mier, tiene que establecer que el transporte público urbano tiene un a problemática que se debe atender, contemplando acciones como una encuesta de origen y destino para saber a de dónde sale la gente y para dónde va.
Optimización de rutas y revisión de la legislación
Benítez Suárez propuso mejorar los derroteros e itinerarios, citando como ejemplo que muchas rutas pasan por el centro de la ciudad, una zona que ha perdido su atractivo como generador de empleo y actividades económicas. “Hoy en día, la gente ya no quiere ir al centro, que se ha vuelto más un espacio comercial que laboral”.
Asimismo, consideró que la ley “es muy laxa”, pues un concesionario puede tener un camión, ir a hacer un trámite y poner una vagoneta, lo que va en detrimento del servicio, porque al ser más chicas debe tener más unidades, a diferencia de vehículos que fueran más grandes.

“En transporte en su costo de operación cuesta mucho, sí es una realidad que con los precios que se tienen actualmente del pasaje, no sale, no es la única variable, por ello se habría que hacer una política tarifaria, es decir, desde la ley establecer cada cuando se debe revisar y no sea un tema político, sino un análisis técnico de indicadores”, remarcó.





