El Centro INAH Puebla destacó que Tetelihtic, la zona arqueológica de Teteles de Ávila Castillo, tendrá un museo de sitio que resguardará las estructuras de la Gran Plaza ceremonial conocida como “Los Cerritos” y en donde podría haber florecido la cultura totonaca.

El museo de sitio en Tetelihtic resultó de una década de investigación en este asentamiento bajo la coordinación del arqueólogo Alberto Diez Barroso Repizo. Mismo que explicó que el estilo arquitectónico del centro ceremonial y sitio de peregrinaje, lo emparenta con la región Huasteca.

Estadios seguros

Barroso Repizo sostuvo la hipótesis de que “los pobladores originales de Tetelihtic son antepasados de los grupos totonacos que se constituyeron en Yohualichan, en Cuetzalan y con El Tajín de Veracruz”. Por ello, este sitio arqueológico de la sierra norte de Puebla y cuyo mayor apogeo fue entre 200 a.C. y 100 d.C, pudo ser origen de la cultura totonaca.

La zona arqueológica de Tételes la reportó por primera vez en 1939 el filósofo y político Vicente Lombardo Toledano. Pero fue en 2014 que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), con apoyo de la asociación Tzoncoyotl, adquirió tres de sus nueve hectáreas.

BANNER

Con ello, iniciaron los estudios de forma sistémica que derivaron en estos descubrimientos.

Museo de Tételes en lo que era banco de material

Durante la última temporada de labores, 25 trabajadores y el equipo arqueológico retiraron la cubierta vegetal de las fachadas norte y oeste de ambas estructuras. Dicha labor les permitió intervenir las estructuras 1 y 2, que convergen en la Gran Plaza ceremonial y que se utilizaron como banco de material y para el paso de ganado.

En las labores, participan los arqueólogos Joshué Baal Soto Vargas, Gibrán Alejandro Martínez González, Felipe Muñoz Díaz, José Antonio Álvarez Ramírez, Alexis Daniel Rodríguez Olivares y Alejandro Pineda García.

Ellos confirmaron que la traza original de Tetelihtic y la orientación de sus estructuras piramidales se basan en el conocimiento acerca de los astros.

Te puede interesar

Explicaron que la Estructura 1 se alinea con la aparición en febrero de la segunda estrella más brillante del cielo nocturno, Canopus. Este hecho indicaba el inicio del calendario mesoamericano. En tanto que la Estructura 2 era parte de un conjunto arquitectónico que utilizaban para la observación del curso solar.

El arqueólogo Diez Barroso informó que esta temporada de investigación contó con el financiamiento del Gobierno de Puebla, de Tételes y la asociación civil Tzoncoyotl. Destacó que, al continuar con la conservación de al menos 16 montículos que integran el centro ceremonial, se abrirá como zona arqueológica en la entidad.

Te puede interesar