Tras la marcha de la Marea Rosa en Puebla, convocada por organizaciones civiles, pero con fines partidistas, dejó en claro que no todos son votantes, había niños y hasta mascotas en la movilización, por ser domingo familiar.
Los convocantes exhibieron la politización de la participación ciudadana, a la cual acudieron panistas, perredistas, priistas y del partido satélite Pacto Social de Integración, todos vestidos de rosa.
Cifras de organizadores y autoridades calcularon entre 10 mil y 30 mil participantes. ¿Cuántos niños, jóvenes que no están en edad para votar y mascotas incluidos en esas cuentas alegres?, es pregunta.
Maximizar una marcha a favor de la democracia, cuando no tuvo tintes de eso sino de hacer proselitismo por candidatos de la oposición a Morena, dejó en claro que fue a modo y que pareció un pre-cierre de campaña, organizado a favor de Eduardo Rivera Pérez, quien fue el orador principal.
IEE debe fiscalizar
En plena campaña y que personas ajenas a los partidos, organicen eventos proselitistas, puede prestarse a malas interpretaciones y que el Instituto Electoral del Estado (IEE) deberá fiscalizar.
Colocar pantallas, buen sonido y un templete, como si fue un acto político, es para preguntar si lo sufragaron los representantes de las organizaciones o pagado por la coalición Mejor Rumbo para Puebla.
Por ser domingo, la Marea Rosa fue familiar, pero tampoco se les debe quitar su peso a los militantes de partidos que, por esta vez, dejaron de lado sus colores institucionales para confundirse entre los ciudadanos.
La coalición Mejor Rumbo para Puebla, encabezada por el PAN y su contraparte Morena, sacarán conclusiones cada una a su favor. Pero está claro que la Marea Rosa se politizó, al estar detrás Claudio X. González, como el autor intelectual y material de esta frente anti Manuel López Obrador.





