Eduardo Rivera Pérez, candidato de la coalición “Mejor rumbo para Puebla” para la gubernatura, insiste en que se haga un segundo debate. Ante ello, el Instituto Electoral del Estado de Puebla (IEE) contestó que, por cuestiones de tiempo, este no podría realizarse.
La ley señala que la petición de un debate debe hacerse con 25 días naturales de anticipación, son obstante, Eduardo Rivera puntualizó que eso sólo aplica para los debates por alcaldías y, no para gubernatura.
Su contrincante, Alejandro Armenta Mier, candidato de la coalición “Sigamos haciendo historia”, cerró de tajo la oportunidad de debatir. Expresó que él no va a cambiar su agenda, sólo porque Rivera Pérez está buscando debatir.
La insistencia del abanderado blanquiazul ha sido tal, que busca que la iniciativa privada lo organice. Hizo un llamado al Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y las universidades privadas a que ellos lo organicen.
Algo que no se puede negar, es que al también candidato del Revolucionario Institucional y la de Revolución Democrática logró levantar un poco las simpatías tras el único debate entre candidatos a la gubernatura.
Es una estrategia en la que busca dejar como “miedoso” al morenista. Busca restarle puntos argumentando que “le quedó a deber a los poblanos” y que “hay cuestionamientos pendientes”.
Sin duda, quién realmente perdería es quién, a 13 días de la elección, no logra romper la diferencia de dos dígitos. En la guerra como en el amor y la política, todo se vale; la cuestión es que funcione, la cuestión es que no se convierta un juego sucio.





