El Instituto Electoral del Estado de Puebla (IEE) determinó que en los municipios de Chignahuapan y Venustiano Carranza se llevan a cabo elecciones extraordinarias por irregularidades en los paquetes electorales. Y es que, en ambos municipios, casi el 40 por ciento mostraban alteraciones.
En dichas demarcaciones, la tensión fue un factor clave para que esto se lleve a cabo. En el primer municipio fue Fuerza por México el ganador, por medio de su candidato Juan Lira Maldonado “El Moco”. Sin embargo, la violencia colapsó el consejo municipal dejando imposibilitado en sus funciones.
Mientras que, en Venustiano Carranza, ganó la dinastía Valencia, representada por la coalición “Mejor rumbo para Puebla”. No obstante, no se podrá darlo como ganador, luego de que sujetos armados realizaran detonaciones fuera del consejo municipal.
La decisión del IEE en Puebla, pone en la cuerda floja estos triunfos. Es importante mencionar que Lira Maldonado, iba marcar un hito, dado que en el poder seguía la familia Rivera, representada por Lorenzo Rivera Nava, quién fue siglado por el PRI-PAN-PRD-NA-PSI-CPP.
Por otro lado, en Venustiano Carranza, Antonio Valencia Ávila buscaba recuperar el poder del cacicazgo que tiene su familia, luego de que Morena, en 2021 rompiera con su “tradición”. Y es que, por ejemplo, en 2018, quién había ganado era su hermano Vicente Valencia Ávila, entonces siglado por PAN-PRD-MC-CCP.
Elecciones extraordinarias en Chignahuapan y V. Carranza
Este tipo de procesos pese a su carácter extraordinario son más recurrentes de lo que parece. En la elección intermedia, en tres municipios se repuso el proceso. Tales lugares fueron: Tlahuapan, Teotlalco y San José Miahuatlán.
La cuestión es mirar a quién realmente le benefician y si no se termina legitimando los triunfos ya dados. Es un arma de doble filo si la autoridad electoral no pone énfasis en la seguridad y fiscalización de las campañas.





