El Partido Acción Nacional (PAN) en Puebla sigue empecinado en querer ganar el municipio de San Pedro Cholula. Esto a pesar de que el Instituto Electoral del Estado de Puebla (IEE) ya otorgó la constancia de mayoría Tonantzin Fernández Díaz, candidata de Morena.
La semana pasada, el PAN organizó una marcha en defensa de Roxana Luna Porquillo, su excandidata para Cholula. Con ella, buscaron presionar el Tribunal Electoral del Estado de Puebla (TEEP) a que determine un fallo a su favor.
Si bien cualquier sector de la sociedad tiene derecho a realizar una manifestación, lo que le da legitimidad es la credibilidad en la exigencia y petición que se toma como bandera. Ello provocará que se pierda base social y respaldo.
En su momento, el presidente Andrés Manuel López Obrador acusó fraude electoral e instaló un plantón en toda la avenida Reforma en la Ciudad de México (entonces Distrito Federal). Sin embargo, él, son pruebas en mano, acusó a la autoridad electoral y al PAN Puebla.
Miles de personas se dieron cita a aquella manifestación y mostraron su respaldo. Lo impresionante fue que, mientras se lanzó una campaña de desprestigio, la gente no cesó en mantener el platón.
La diferencia, entre uno y otro evento, radica no sólo en la magnitud del puesto por el que se lucha, sino por el empecinamiento hueco que Luna Porquilo y el blanquiazul muestran en su manifestación, para ganar Cholula.
En ningún momento, existe una prueba contundente, un análisis profundo sobre el papel de tal o cual institución, nada. Sólo es pelear por un fraude, así simple y llanamente.
Queda esperar lo que determiné el TEEP pero, sin duda, todo parece indicar que lo de Roxana Luna será una causa perdida más del PAN Puebla.




