
Para reflexionar y dialogar sobre la disparidad que existe en la participación que tienen las mujeres en la ciencia e investigación respecto de los hombres, dio inició el IV Congreso de Investigadoras del SNI y de Iberoamérica, efectuado en la BUAP del 10 al 12 de noviembre.
En esta edición, se contará con la participación de más de 6 mil investigadoras de 28 países con mil 26 ponencias, además de la exposición de 400 carteles, en distintas salas y en formato híbrido.
Durante la inauguración, la rectora Lilia Cedillo Ramírez expresó que para la universidad es un orgullo y compromiso impulsar el crecimiento de las mujeres en las diferentes áreas que involucran la generación del conocimiento, a partir del pensamiento crítico.
Para el primer panel del congreso, la doctora Silvia Elena Giorguli Saucedo, del Colegio de México, habló sobre algunos factores que explican el persistente desequilibrio de género en las trayectorias académicas, y destacó que en el Sistema Nacional de Investigadores (SNI) la presencia femenina en áreas vinculadas a las ciencias exactas y la ingeniería representa una participación de sólo 23 por ciento, a diferencia de las ciencias naturales y humanidades donde es de más del 50 por ciento.
En su intervención, la doctora Beatriz Gutiérrez Müller, destacó la incidencia que tiene el tiempo sobre la productividad de las mujeres que hacen ciencia en comparación con los hombres, tomando en cuenta factores como la crianza de los hijos y el cuidado del hogar:
“Para lograr una equidad real es indispensable competir en condiciones equitativas. Más de una vez he dicho que los hijos deberían formar parte del CV de las mujeres, así como su estado civil, no sólo como información, sino como circunstancia vital que define el quehacer”, subrayó.
El quehacer histórico de la mujer en la ciencia
Por su parte, la doctora Dora Barrancos, investigadora, escritora y asesora presidencial en Argentina, enfatizó la presencia histórica de las mujeres en la generación del conocimiento científico, esto a pesar de no recibir el reconocimiento que merecían, recordando que el siglo XIX fue complicado para las mujeres por el acceso a la educación superior.
Este avances se da en mayor medida a partir de la segunda mitad de este siglo, además de enfatizar los tabúes que se generan en torno a la participación de las mujeres en la ciencia y la relación que esto guarda con sus funciones biológicas.
Cabe mencionar que, en este primer día, también se contó con la participación de la abogada general de la BUAP, Miriam Olga Ponce Gómez, la doctora Angélica Mendieta Ramírez, presidenta del IV Congreso de Investigadoras del SNI y de Iberoamérica, la maestra Daniela Romero García, representante del Consejo Estatal de Ciencias y Tecnología (Concytep) y la investigadora Luciana Panke, de la Universidad Federal de Paraná.
Editado por Janetzy Osorio Bautista





