
Alumnos y profesores de la BUAP optimizan recursos audiovisuales, gráficos e interactivos con fines didácticos, para que niños y niñas de 5 a 9 años aprendan inglés con animaciones y materiales descargables para imprimir e interactivos.
Este proyecto denominado EDO obtuvo un financiamiento inicial del Programa para el Desarrollo Profesional Docente (Prodep), bajo la dirección de la doctora Mara Edna Serrano Acuña, en el que colaboran profesores y alumnos de las facultades de Arquitectura, Ciencias de la Computación y Lenguas. Además, se estableció vinculación con expertos de la UNAM y educadores de primaria para su desarrollo y evaluación.
Actualmente participan Abigail Ramírez Beltrán, Tania Díaz Ojeda, Saraí Rojas Briseño y Laura Oliver Toxqui, estudiantes de Diseño Gráfico; así como Salvador Aguilar Torres, de la Facultad de Lenguas.
Mara Edna Serrano Acuña, profesora investigadora de la Facultad de Arquitectura, precisó que este proyecto es una herramienta de apoyo para la educación formal e informal. Consta de un ambiente de aprendizaje transmedia que se sostiene gracias a una plataforma web prodep511.buap.mx/, alojada en el servidor de la BUAP.
Una de sus principales ventajas es su instalación en intranet, es decir, no necesita de conexión a internet. “Se pensó en aquellos espacios, como bibliotecas y escuelas, que no contaran con suficiente infraestructura o presupuesto para entablar conexión a internet”.
Además es accesible mediante dispositivos móviles y se ramifica a través de las redes sociales, como Facebook (facebook.com/EDO.Transmedia), Instagram (instagram.com/edo.transmedia/) y YouTube (youtube.com/channel/UCJ7X7UNqoF8v74hoJLtoXjQ), en las que se comparten los diversos materiales.
Antes de la pandemia, el proyecto se puso en marcha en una escuela del sur de la ciudad de Puebla, donde se observó un mejor rendimiento de los niños, quienes tuvieron facilidad para la descarga de tareas.
De acuerdo con EF English Proficiency Index (EPI), ranking para registrar el nivel de inglés alrededor del mundo, en este año México obtuvo un nivel de competencia muy bajo, al ubicarse en el lugar 92 de 112 países. Incluso ocupa el penúltimo lugar en Latinoamérica, de un total de 20 países.
Algunos factores que dificultan el aprendizaje de este idioma son programas de estudio centrados en seguir un libro de texto, aburridas estrategias y técnicas metodológicas (enseñanza tradicional), así como pocos medios y recursos adecuados para su enseñanza, ya que estos se contextualizan en otros países que los niños no han visitado y no tienen contacto directo.
La investigadora, integrante de la Red de Estudios en Ciencias Sociales Interdisciplinares, explicó que en la primera fase del proyecto se desarrollaron materiales para un rango de edad entre 5 y 7 años. En una segunda fase, materiales más complejos para infantes de 7 a 9 años.
Por el momento, “nos estamos enfocando en observar si estas adaptaciones realizadas, sobre todo en diversidad cultural, permiten a los niños tener un espectro más amplio en cuanto a la apreciación de otras culturas, pero también de la suya”, expresó la académica del Colegio de Diseño Gráfico.
Mara Edna Serrano Acuña, doctora en Educación por la Universidad de Tlaxcala, refirió que el lenguaje es una práctica social y el aprendizaje de una segunda lengua se puede desarrollar fuera de la escuela, con amigos, familia, mientras se ven contenidos en alguna pantalla o se utiliza un dispositivo.
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