
La Secretaría de Gobernación (Segob) confirmó que la clausura de la empresa embotelladora de agua Junghanns, ubicada en San Bernardino Tlaxcalancingo, fue por no contar con los permisos tanto federales como locales para el funcionamiento del pozo de agua.
En rueda de prensa este miércoles, la titular de la dependencia, Ana Lucía Hill Mayoral, también recordó que el Cabildo de San Andrés Cholula fue el que determino en sesión extraordinaria no otorgar permisos para esta firma ni para cualquier otra que realice alguna actividad similar.
Refirió que en Puebla todas las empresas, independientemente de que giro y nombre sean, deben trabajar y operar de acuerdo con la normativa vigente, por lo que desde su dependencia se estará vigilando que lo hagan y que se cumpla con el Estado de Derecho.
¿Qué ocurrió?
En días pasados habitantes de dicha demarcación acusaron que la empresa perforó un pozo de alrededor de 150 metros, esto a pesar de que había un acuerdo y en principio se le autorizó que solo fueron 30 metros, situación que la firma no respetó.
Aunado a esto, señalaron que la extracción del vital líquido afectaría a más de 30 mil personas que habitan en esa junta auxiliar de Cholula, ya que se tienen pozos que se utilizan para las actividades diarias o de riego para los cultivos que hay, principalmente las nopaleras.
Por tal motivo, el lunes pasado pobladores de Tlaxcalancingo hicieron una protesta sobre la carretera federal a Atlixco, en la cual igual bloquearon el acceso a la Línea 1 de la Red Urbana de Transporte Articulado (RUTA), en exigencia porque se vaya la empresa de la demarcación.
El martes, con 13 votos a favor, los integrantes del Cabildo de San Andrés Cholula aprobaron no otorgar ningún permiso que beneficie la operación de la empresa Junghanns Agua de Mesa o de cualquier otra de este giro en el municipio.



