Por lo menos en las últimas tres décadas, la universidad pública ha sufrido un persistente abandono democrático: para remontar sus efectos antidemocráticos en los próximos años, es necesario reorientar el rumbo institucional. Esto requiere de políticas universitarias orientadas sobre todo en su estructura político-administrativa, con un orden riguroso de prioridades y avanzar tanto como lo permitan los recursos disponibles. La universidad pública está obligada a participar en […]


