La Secretaría de Salud en México emitió una alerta de viaje epidemiológica por ébola, para quienes vuelen desde ciertas partes de África, especialmente para quienes vuelan desde la República Democrática del Congo, donde se reportaron 136 decesos por esta enfermedad.
El titular de Salud, David Kershenobich Stalnikowitz, informó que existe vigilancia epidemiológica para detectar posibles casos en el país si alguien viaja a zonas afectadas. Además, desarrollaron guías médicas para que los profesionales de la salud sepan cómo actuar y reconocer los síntomas de esta enfermedad. Incluso, se cuenta con laboratorio para detectar casos a tiempo.
Aseguró que México se encuentra preparado y vigilante ante la posibilidad de que se presente algún caso de ébola en el país. Esto a pesar de que la enfermedad ha sido motivo de una emergencia sanitaria local en África, no mundial, y no se han detectado casos en el país. De la misma forma que del brote de Hantavirus, por el que también se estableció una alerta.
Informó que este es un virus que se transmite fundamentalmente por exposición a murciélagos. No se transmite por vía respiratoria, sino por secreciones corporales como sangre, vómito, diarrea, saliva y otros fluidos corporales.
¿Cómo detectar casos de ébola en México?
Las manifestaciones iniciales de esta enfermedad pueden ser vagas, similares a las de una gripe. Sin embargo, lo que produce es una alteración en el sistema hematológico, causando coagulación intravascular y hemorragias, que se le conoce como fiebre hemorrágica. Tiene una alta tasa de letalidad, aproximadamente el 40 por ciento de los casos llegan a fallecer. Actualmente, no existe tratamiento para el ébola en México ni en ninguna otra parte del mundo.
En el Congo, el ministro de Salud, Roger Kamba, confirmó 136 decesos y 543 casos sospechosos por esta enfermedad. Actualmente, hay 69 pacientes en este país que se encuentran en tratamiento, además de que se establecieron protocolos para la contención del virus.
Las autoridades sanitarias congoleñas intensificaron la detección de casos, el aislamiento, el rastreo de contactos y los esfuerzos de tratamiento. Esto a medida que el brote continúa propagándose en las zonas afectadas desde el pasado 15 de mayo, tras la detención de la cepa Bundibugyo.





