Para este año, la Secretaría de Salud tiene como objetivo aplicar, en una primera etapa, más de 36 mil pruebas del VPH en Puebla para detectar a tiempo infecciones en mujeres y evitar que puedan desarrollar cáncer cervicouterino. Al cierre del 2025 aumentó en 191 por ciento.
Así lo señaló en entrevista con Ángulo 7, Angélica Tlahucie Vela, responsable del Programa Estatal de Cáncer de la dependencia. Reconoció que en zonas al interior del estado aún hay resistencia de las mujeres a realizarse la prueba en las unidades médicas.
Explicó que la detección temprana es mediante pruebas como el Papanicolaou (Pap) y la del virus del papiloma humano (VPH) es clave para identificar lesiones precancerosas o cáncer en etapas tempranas y evitar que evolucione en hombres y mujeres.
Dijo que Puebla se ubica en el cuarto lugar a nivel nacional con más defunciones por esta causa. Refirió que el 2025 cerró con 266, por ello deben hacerse los estudios de citología de 25 a 34 años. Mientras que los de detección de VPH va de los 35 a los 64 años.
Comentó que durante 2025 en la Unidad de Oncología se brindaron 10 mil 300 consultas subsecuentes y mil 100 de primera vez. Hizo énfasis en que no por ir significa que ya tiene cáncer, sino que “hay células en el cérvix que deben ser observadas” para evitar que avance.
“Si una mujer se hace el Papanicolaou y resultara positivo en lesiones, se canaliza a la Unidad de Colposcopia que es donde el especialista revisa si hay alguna anomalía o alguna lesión en las células, se toma una biopsia y se manda a análisis para tener un diagnostico”, remarcó.
Asentó que en Puebla se tienen 7 clínicas de Colposcopia, aunque debido a que tardan los estudios porque son gratuitos, hay quienes prefieren hacerlo en instituciones privadas. En estas los costos de las pruebas van de los mil a 3 mil 500 pesos.
Detalló que no hay una edad específica para contraer el VPH, pues el contagio puede ser si se tiene una vida sexual activa sin protección.
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Pruebas de VPH son insuficientes al número de mujeres a aplicar
Tlahucie Vela recordó que en 2025 se hicieron 38 mil pruebas, mientras que este año llegaron 36 mil 478 pruebas para tamizaje y se prevé que en septiembre llegan más. No obstante, reconoció que son “muy pocas” comparadas con la población de 30 a 64 años que son 693 mil. Esto no representa ni el 10 por ciento.
Sin embargo, precisó que hay mujeres que desconocen que se tienen pruebas o no acuden, sobre todo en el interior donde “no están sensibilizadas” sobre el VPH. Además de que tampoco cuentan con la cultura de prevención.
“Hay veces que nos cuesta trabajo que las mujeres se quieran realizar las pruebas, el año pasado para cerrar las metas fue muy complicado, aunque pareciera que son pocas pruebas la gente no se las hace, entonces debemos hacer la labor de educar a la población de que sepan y conozcan”, expresó.
Expuso que esto se da porque no cuentan con la cultura de prevención de salud o porque quienes las realizan son hombres. Señaló que incluso sus esposos no permiten que se las hagan si no hay mujeres en las unidades médicas.
Explicó que VPH es una de las infecciones de transmisión sexual más frecuentes y afecta tanto a hombres como a mujeres sexualmente activos, por ello la importancia de hacerse pruebas. Además, tiene entre 150 y 200 cepas que se clasifican en bajo riesgo, asociados a verrugas genitales.
Mientras que, las de alto riesgo son las cepas 16, 18, 33 y 45 que pueden causar lesiones precancerosas que, de no atenderse de manera oportuna, pueden agravar la enfermedad en el cuello uterino, vulva, vagina, pene, ano y orofaringe.
Pueden pasar años sin síntomas
Detalló que el cáncer cervicouterino puede desarrollarse sin síntomas en sus etapas iniciales, incluso pueden pasar 5 o más años sin saber que lo tienen. Por ello, es recomendable que se hagan chequeos médicos periódicos, por lo menos cada 5 años.
Recalcó que cuando está avanzado algunas señales de alerta son:
- Sangrados anormales, después de las relaciones sexuales o tras la menopausia
- Flujo vaginal inusual con mal olor o apariencia anormal
- Dolor pélvico o durante las relaciones sexuales.
La funcionaria de Puebla expuso que el tratamiento puede incluir cirugía, radioterapia y quimioterapia, dependiendo de la etapa del cáncer. Por ello, reiteró, es importante la prevención mediante la vacunación contra el VPH. Estas se aplican a niñas y niños de 9 a 11 años y exámenes regulares.
Asimismo, mencionó que, si tienen una vida sexual activa, usen protección, sobre todo si no tienen una pareja estable.
Es de mencionar que, de acuerdo con la Dirección de Vigilancia Epidemiología de la Secretaría de Salud (SSA) federal, que concentra las cifras de 2025, en Puebla hubo 204 casos de cáncer cervicouterino que implicó un aumento del 191 por ciento, ya que en 2024 se contabilizaron 70 diagnósticos.





