La nueva administración de la ASE recibirá en febrero un informe de la unidad técnica sobre el estado financiero de esta dependencia, así como irregularidades y el avance de las cuentas públicas; Germán Reyna y Herrero garantizará trabajar con legalidad y transparencia.
Luego de tomar protesta ante el pleno del Congreso de Puebla, el nuevo titular de la Auditoría Superior del Estado de Puebla (ASE), Germán Reyna y Herrero brindó una rueda de prensa.
Tras los cuestionamientos sobre el estado financiero de la ASE, Germán Reyna informó que el proceso de revisión de la auditoría financiera tendrá un plazo de 15 días hábiles, por lo que lo recibirán a inicios de febrero.
Una vez que se realice la entrega-recepción de la auditoría, la unidad técnica podrá examinar el estado financiero que se centrará en dos aspectos clave: la verificación de posibles irregularidades y la evaluación del avance tanto de las cuentas públicas como del propio trabajo de auditoría.
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ASE trabajará con legalidad y apegado a criterios técnicos: Germán Reyna
Con el objetivo de reforzar la credibilidad de la ASE, Germán Reyna y Herrero dijo que tendrá una gestión que priorizará la transparencia, la continuidad y el apego a la ley.
Mencionó que el primer paso es dar continuidad a la revisión de las cuentas públicas, las cuales se encuentran al día, trabajando bajo los principios irrenunciables de legalidad, imparcialidad y confiabilidad.
Al respecto, el titular de la ASE reconoció el trabajo del extitular de despacho, Francisco Fidel Teomitzin Sánchez, y dijo que este permitió sentar las bases de transparencia en la institución.
Plan de trabajo
Sobre su plan de trabajo dijo que se fundamenta formalmente en el Artículo 122, Fracción 25, de la Ley de Rendición de Cuentas.
Entre sus objetivos estratégicos más destacados se encuentran lograr la certificación ISO 9001 para los procesos de fiscalización. Así como realizar una reingeniería de procesos para alinearse con los estándares de la Auditoría Superior de la Federación (ASF).
Además de fomentar una verdadera cultura de rendición de cuentas promoviendo una participación ciudadana activa que permita a la sociedad conocer y evaluar a los responsables de la gestión pública.





