Puebla enfrenta desafíos en cuanto a la gestión de sus residuos sólidos, ya que siete rellenos sanitarios en la entidad fueron clausurados recientemente y cuatro terminarán su vida útil antes del 2030. En los siete clausurados, están pendientes las acciones para mitigar la contaminación a tierras y mantos acuíferos.
Esto de acuerdo con un registro que realizó Ángulo 7 sobre los rellenos sanitarios del estado de Puebla con base en una revisión hemerográfica y datos del informe que realizó el Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación Municipal (Igavim) en 2023.
En esa fecha, se identificaron 24 rellenos sanitarios, de los cuales a cuatro les restan menos de 5 años de vida útil. Dos terminaban su vida útil en 2025, sin embargo, en ese mismo año, a uno de ellos se le hizo modificaciones para aumentar su capacidad.
A cuatro le quedan más de 10 años de vida útil, mientras que siete fueron clausurados y de los demás restantes falta información clara sobre su vida útil así como de su forma de operar, e incluso hay contradicciones en el registro de Secretaría de Medio Ambiente, Desarrollo Sustentable y Ordenamiento Territorial (Smadsot) y los ayuntamientos.
4 rellenos sanitarios terminarán su vida útil antes de 2030
La información del Igavim indica que hay cuatro basureros que terminarán su vida útil antes del año 2030.
El relleno sanitario intermunicipal de Puebla, que se encuentra ubicado en Chiltepeque, tiene un registro de 15 mil 500 millones de toneladas de basura registradas hasta 2022. Está concesionado a la empresa RESA S.A de C.V. En 2023 tenía un estimado de vida de 4 años con seis meses, es decir, que para la primera mitad del 2028 terminara su vida útil.
Este basurero recibe la basura de siete municipios como San Andrés y San Pedro Cholula, Huejotzingo, Coronango y de Puebla capital.
El relleno sanitario de Teziutlán tiene un tiempo útil de vida de dos años, aunque en este año se anunció que recibirá los residuos de Huehuetla y otros 10 municipios.
El relleno de Izúcar de Matamoros, por ejemplo, agotó su vida útil en 2018, sin embargo se extendió su tiempo hasta el 2027. El de Zacatlán, tenía en 2023 solo un año de vida, pero se extendió hasta 2029.
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Cierre de basureros en Puebla
La historia reciente de la gestión de residuos en Puebla está marcada por una serie de cierres forzosos. Entre los casos más significativos destacan los clausurados por contaminación de acuíferos y tierras.
El relleno de Huejotzingo fue clausurado en 2019 por contaminar el manto subterráneo que abastece de agua a varios municipios. Para 2023 las autoridades no habían informado públicamente a dónde se derivaron los residuos del municipio tras la clausura.
El relleno de Tehuacán fue clausurado temporalmente por Profepa en 2014 por manejo indebido de residuos peligrosos. El cierre definitivo por la Smadsot no llegó sino hasta 2022. Este municipio firmó un convenio en 2021 para llevar su residuos al relleno de Chalchicomula de Sesma. Hay un vacío de siete años sin un destino oficial claro para las miles de toneladas de basura generadas.
Por su parte, el relleno sanitario intermunicipal de Chalchicomula de Sesma, estimaba una vida útil remanente hasta 2029. Sin embargo, esta proyección se redujo por un convenio firmado en 2021 con Tehuacán, mediante el cual se comprometió a recibir 200 toneladas diarias adicionales de basura.
Este acuerdo recortó su vida útil estimada a solo dos años, por lo que alcanzó su capacidad en 2025 y Profepa lo clausuró. El cierre se dio debido a irregularidades y coincidió con la detención del presidente municipal Uruviel González Vieyra.
El relleno sanitario de Tepanco de López fue clausurado en 2021, tres años después el edil Alejandro Martínez propuso el plan para una planta recicladora la cual fue rechazada por el pueblo que negó ceder el Núcleo Agrario Comunal de 20 hectáreas.
También se clausuró en 2022 el relleno sanitario de Tepeaca, mientras el de Cuetzalan se clausuró en 2018. El relleno sanitario de Quecholac se cerró en 2023.
Clausuras recientes
En 2025, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ejecutó el cierre del relleno de San Pedro Cholula. Esto tras una larga lucha de pueblos cholultecas que denunciaron la contaminación de cultivos, plagas y un hedor insoportable proveniente de una laguna de lixiviados.
De acuerdo con organizaciones sociales, esto provocó tiraderos clandestinos. Además tampoco se han realizado las medidas de mitigación de la contaminación a los mantos y tierras por los lixiviados.
El relleno de Huehuetla que, como este medio de comunicación documentó, terminó su tiempo de vida útil en 2025. Inició sus funciones en 2009 en el territorio de la junta auxiliar de Ozelonacaxtla y recibía la basura de hasta 10 municipios. Los residuos de este basurero que recién clausuró la Profepa irán para el relleno de Teziutlán.
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Rellenos sanitarios nuevos y renovados
De acuerdo con la información recabada por el Igavim, el relleno sanitario de Atlixco proyectaba terminar su vida útil en 2025. Para 2023 ya llevaba 17 años desde su apertura en 2003, pero desde 2020 llegó a tener una altura de 28 metros por la acumulación de basura.
La edil de Atlixco, Ariadna Ayala Camarillo presentó en 2023 un proyecto para una nueva celda del relleno sanitario, luego de que se clausuró la primera celda al rebasar su capacidad. Para abril de 2024, anunciaron la construcción de la celda de dos hectáreas que concluyó en diciembre de 2025 y actualmente está activa.
El 10 de febrero de 2023 abrió el relleno sanitario en San José Chiapa que desde entonces recibe 300 toneladas de basura proveniente de nueve municipios. Entre estos municipios están Rafael Lara Grajales, Tepeaca, Amozoc, Mazapiltepec, San José Chiapa, Acajete Nopalucan, Oriental y Tepatlaxco.





