El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, indicó que se debe acatar la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para no reprobar a los estudiantes de las escuelas públicas y privadas de nivel básico. Con ello, se eliminará la evaluación y el requisito de asistencia mínima.
Así lo dio a conocer el mandatario estatal en rueda de prensa este 11 de mayo de 2026 en donde respaldó la validación del Acuerdo 10/09/23 de la Secretaría de Educación Pública (SEP). Esta impide reprobar a los estudiantes de primaria y secundaria en México, eliminando la reprobación automática.
Armenta Mier dejó en claro que se debe de acatar este acuerdo de SCJN y como padres de familia, deben supervisar la educación de los estudiantes. A fin de que no ocupen o “tomen a mal” su comentario ante esta resolución.
La libertad de expresión, puedo opinar de hecho, me están preguntando qué opino (…) qué opino de una resolución de la Corte, jurídicamente es una resolución.
No se debe reprobar a ningún estudiante: SCJN
A propósito de la opinión de Armenta Mier, el pasado 8 de mayo, la SCJN estableció que ningún estudiante puede ser reprobado automáticamente por no pasar todas las materias. Además de eliminar la asistencia mínima como requisito decisivo para avanzar al siguiente grado.
Este proyecto lo presentó la ministra Lenia Batres bajo el argumento de garantizar la calidad educativa y el interés superior de la niñez. A fin de prevenir la exclusión escolar y se alinea con sistemas como los de Dinamarca y Finlandia. Países en donde la evaluación no depende estrictamente de calificaciones numéricas.
Cabe decir que dicha resolución responde a un amparo promovido por el Colegio El Roble. Dicho plantel pretendía mantener la facultad de reprobar a los alumnos que no cumplieran con los criterios académicos o de asistencia regular al salón de clases.
El instituto señaló que la norma de la SEP vulnera el derecho a una educación de excelencia. Esto al introducir criterios más laxos de evaluación y promoción en primaria y secundaria.
“Flexibiliza la acreditación de asignaturas y grados al eliminar requisitos como la asistencia mínima. También reduce las materias necesarias para avanzar y ampliar la posibilidad de reprobar. Esto afecta la excelencia académica, la erradicación de la ignorancia y la disciplina escolar”.




