Colectivos y habitantes de Santo Tomás Chautla exigen a la Profepa el cierre definitivo del relleno sanitario intermunicipal “Chiltepeque”, en Puebla; denuncian que los lixiviados generados contaminan la subcuenca del río Alseseca que atraviesa 57 colonias y tres pueblos originarios.
Este 2 de febrero, los colectivos “Guardianes de la Vida de Santo Tomás Chautla”, “Huella Verde de Puebla” y la “Comisión de Derechos Humanos y Laborales del Valle de Tehuacán” sostuvieron una rueda de prensa para exponer la problemática.
Con 30 años de operación y una extensión de aproximadamente 70 hectáreas, el basurero “Chiltepeque” recibe alrededor de 2 mil toneladas de desechos diarios.
Estos incluyen no solo residuos sólidos urbanos, sino también de manejo especial, industrial y residuos peligrosos biológico-infecciosos.
Según los denunciantes, el daño más grave es la expansión de lixiviados. A pesar de contar con una laguna de secado, los líquidos contaminantes se filtran a través de drenajes hacia el río Alseseca.
Este río recorre alrededor de 47 colonias y los pueblos originarios de San Francisco Totimehuacán, Santo Tomás Chautla y San Pedro Zacachimalpa, para finalmente desembocar en el humedal de la Laguna de Valsequillo.
Piden a Profepa cierre definitivo del basurero Chiltepeque
Los pobladores han documentado, desde julio de 2023, cómo la fauna local consume y tiene contacto con estos listados, los cuales también coexisten con la comunidad.
El trayecto de los contaminantes, desde el basurero hasta la laguna, es de 15.2 km, afectando aproximadamente a 400 mil personas. Los colectivos señalan una problemática recurrente: que los residuos de la zona metropolitana tienen como destino final territorios de pueblos originarios.
Ante esta situación, los colectivos y habitantes interpusieron una petición formal ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) el pasado 16 de enero, demandando la clausura definitiva del relleno sanitario “Chiltepeque” y la remediación ambiental del área por parte de los responsables, en este caso, la empresa operadora RESA.
Inicios del basurero del Chiltepeque
El relleno sanitario “El Chiltepeque” inició operaciones en 1994, cuando el ayuntamiento de Puebla autorizó una concesión para la disposición final de residuos de la capital.
En 1995, la operación pasó a manos de la empresa Apycsa, S.A. de C.V. Posteriormente, en 2008, se modificó el contrato estableciendo el término de la concesión para 2022, aunque luego se extendió a favor de la empresa RESA.
Actualmente, el basurero recibe residuos no solo de Puebla, sino también de San Pedro Cholula, San Andrés Cholula, Huejotzingo, Coronango, Amozoc, Cuautlancingo y Santa Clara Ocoyucan.





