En Puebla, este 2026 la marcha del 8 de marzo (8M), colectivos unidos por la misma causa, aunque con distintas luchas conformaron un contingente de 8 mil mujeres, infancias, personas de la tercera edad y con discapacidad. Las autoridades reportaron saldo blanco.

Convocadas para salir a las 4 de la tarde, comenzaron a aglutinarse desde las dos. Poco a poco, se fueron conformando los contingentes. La instrucción era clara y se cumplió: mujeres, madres con sus hijas e hijos y personas con discapacidad encabezaron la marcha.

Desde la 2 Sur, y al otro lado de las estrellas, las “morras” que llegaban a la 11 Norte coloreaban el asfalto de morado, verde y rosa, mientras el ruido se convertía en el latido de la tarde.

Marcha del 8M 2026 en Puebla
Marcha del 8M 2026 en Puebla / Natalia Romero Credito: Especial

“La situación está tan fea que hasta siendo autista me atrevo a salir” y “Mujer adulta con discapacidad intelectual” fueron algunas de las principales pancartas que se leían al inicio.

Alrededor de las 4 de la tarde, la marcha de este 8M 2026 en Puebla comenzó a desplazarse sobre Reforma al grito de “¡Señor, señora, no sea indiferente, se matan a mujeres en la cara de la gente!”

En la parroquia de San Marcos Evangelista, un cerco religioso, conformado en su mayoría por hombres, intentaba evitar la iconoclasia en la fachada. A pesar de eso, la mañana siguiente amanecería con frases pintadas como “aborto sí”, reclamando el espacio público como propio.

Colectivos participantes en el 8M de Puebla 2026

Mujeres, niñas, niños e incluso algunos hombres marchaban al ritmo de “el que no brinque es macho”. Las risas se escuchaban acompañadas, mientras las manos sostenían pancartas que develaban las exigencias y los clamores más diversos.

Duele verse reflejada en lo que ya no se puede seguir ocultando, por eso, el 8M es el día para no saberse sola.

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Ahí estaban las que denunciaban: “Soy la niña que tocaste sin su consentimiento, pero la mamá de las niñas que jamás tocarás”. Mujeres contra el abuso sexual infantil alzaban la voz: “Los niños no se tocan”. Otras en el contingente luchaban porque no sigan aumentando las cifras de desaparecidos: “Hoy marcho por una hija para nunca hacerlo sin ella”.

Marcha del 8M 2026 en Puebla
Marcha del 8M 2026 en Puebla / Natalia Romero Credito: Natalia Romero

Las artistas se hicieron escuchar: “Nos quieren mudas porque no saben temernos como artistas”. Se exigió justicia para Cecilia Monzón. Las niñas, con carteles que llegaban al alma, sentenciaban: “No voy a crecer con miedo”. Y las madres luchaban y exigían justicia contra la violencia vicaria (Mejclvv).

Queda en el pensamiento la imagen de las niñas creciendo con una mentalidad con la que ya no permitirán abusos, no se callarán y saldrán a marchar junto a sus madres y amigas cada 8M.

La consigna de que la liberación de las mujeres no puede ser solo de un sector también ondeó en el aire. Se vieron las banderas de Cuba, Irán, Palestina y Venezuela, naciones que, se denunciaba, se encuentran oprimidas por el intervencionismo norteamericano.

Pronunciamientos en la Fiscalía General del Estado de Puebla

Las colectivas asistentes a la marcha del 8M 2026 arribaron a las instalaciones de la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE) alrededor de las seis de la tarde. Con la consigna “La Fiscalía no me cuida, me cuida mi familia”, comenzaron a manifestarse.

Pancartas en la Fiscalía de Puebla durante 8M 2026
Pancartas en la Fiscalía de Puebla durante 8M 2026 / Natalia Romero Credito: NAtalia Romero

De pronto, la barda que rodea las oficinas se llenó de carteles. El color morado comenzó a adornar la fachada fría y de colores simples. Mensajes como “Quiero vivir en libertad”, “Que se nos proteja como protegen a los monumentos”, “Se lo debo a esa niña que no pudo gritar”, “Pregúntale a quien quieras, todas tenemos una historia”, entre otras, se leían a lo largo del muro.

Una lona grande denunciando las injusticias de la violencia vicaria señalaba que Mateo y Sofía llevaban mil 500 días sin su madre. Esta fue colocada en las rejas que cubren la entrada de la FGE.

Estos gruesos barrotes, que son el primer filtro por donde pasan las personas para presentar una denuncia, estaban cerrados. Detrás de ellos, resguardando la entrada principal con toletes en mano, estaban los elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP).

El contingente de miles de mujeres, que mostraba su indignación, comenzó a aglomerarse. La rabia se notaba: los gritos subieron de tono y las voces roncas, producto de una jornada de alzar la voz, empezaban a fallar.

Todas aprovecharon la pausa para hidratarse, tomarse una foto y guardar el momento de otro 8M en Puebla, marcado por la ausencia de decenas de mujeres, con denuncias estancadas por violencia familiar, lesiones, feminicidios y toda la violencia de género que las mujeres viven día a día.

Activan extintores para dispersar

En medio de esto, comenzaron los pronunciamientos por parte de todas las colectivas. Sin embargo, fueron interrumpidos por un grupo de mujeres que comenzó a intentar abrir la reja.

Otras más se sumaron con piedras, pintura roja y botellas de agua, mientras la bulla aumentaba y la exigencia hacia la autoridad subía de tono.

En respuesta, los elementos de la SSP rociaron extintores para disuadir. Esto enfureció a las mujeres, que regresaron con más rabia a intentar golpear los toletes con martillos y piedras, que también quebraron los cristales del edificio.

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Un momento de tensión se vivió cuando algunas colectivas optaron por irse. El amplio contingente de miles se redujo a decenas, quienes continuaron lanzando objetos. La noche cayó y con ello más dejaron la movilización, pero los actos continuaron y las respuestas de los extintores también.

Ante esta confrontación, los carteles comenzaron a ser incendiados. Esos carteles que madres, hijas y hermanas habían elaborado con tanta esperanza se hicieron cenizas. Todo acabó cuando las llamas comenzaron a extenderse.

Bomberos, acompañados de granaderos, llegaron a disuadir el fuego, lo que llevó a que la plaza quedara vacía en un instante. El eco de las consignas, sin embargo, parecía quedarse.

Reportera del portal Ángulo 7 para Las Cholulas. Estudió la licenciatura de Lingüística y Literatura Hispánica en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. En proceso de ser cronista de no ficción.