El titular de la Secretaría de Cultura de Puebla, Fritz Glockner, propuso cambiar el nombre del Centro de Convenciones tras establecer una comparación entre el empresario Ricardo Salinas Pliego y William O Jenkins, sugiriendo que ambos utilizaron su influencia política para obtener beneficios.
Realizó estas declaraciones durante la presentación de su libro “Los Malos de la Historia. Gustavo Díaz Ordaz” en la Feria Nacional del Libro (Fenali) de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), realizada este 22 de marzo.
Fritz Glockner comparó a Salinas Pliego con Jenkins, recordando que este último, en la época en que Manuel Ávila Camacho fue gobernador de Puebla, ejerció prácticas de chantaje.
Vale decir que el Centro de Convenciones actualmente está a cargo de Convenciones y Parques cuya titular es Michelle Talavera. Es por eso que el titular de la Secretaría de Cultura propuso el cambio pues es un lugar administrado con recursos públicos.
Propone cambio del nombre al Centro de Convenciones
Argumentó que mantener su nombre actual es simbólicamente equivalente a que un espacio público en México llevara el nombre de Ricardo Salinas Pliego.
Lo anterior haciendo alusión a las presuntas formas ilícitas mediante las cuales estos empresarios habrían amasado sus fortunas.
Fortunas construidas bajo el amparo del poder
Autores como Álvaro Delgado y Mathieu Tourliere han documentado que la fortuna de Salinas Pliego se edificó sobre la base de concesiones y contratos otorgados por gobiernos neoliberales en sectores como televisión, internet, banca, petróleo, electricidad y publicidad oficial.
Por su parte, la trayectoria de William O. Jenkins también ha sido motivo de escrutinio. De acuerdo con información del periódico La Jornada, Jenkins acumuló una fortuna superior a los 780 millones de dólares (más de 14 mil millones de pesos), misma que ha estado en disputa entre sus descendientes.
Jenkins fue un empresario textil, uno de los más favorecidos durante el porfiriato que extendió su influencia en Puebla al grado de tener injerencia con personajes como Manuel Ávila Camacho.
Andrew Paxman, investigador del tema, calificó las prácticas financieras de Jenkins como “préstamos predatorios“, debido a los elevados intereses que imponía.
Un antecedente de conflicto en la Udlap
La sombra de la familia Jenkins volvió a ser notoria en 2021, en medio de una disputa interna entre sus herederos. En aquel entonces, elementos de la policía estatal y auxiliar tomaron las instalaciones de la Universidad de las Américas Puebla (Udlap).
Las autoridades argumentaron que el operativo respondía al fallo de un juez federal en contra de los entonces integrantes de la Fundación Mary Strett Jenkins.
Estuvieron señalados por presuntos malos manejos de fondos que, se estima, superaban los 700 millones de dólares.
Deudas fiscales en el presente
En otro orden de ideas, y en alusión a la situación actual de la figura con la que se le compara, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) ha notificado a las empresas del Grupo Salinas el requerimiento de pago de una deuda que asciende a 51 mil millones de pesos, una cifra que el empresario Ricardo Salinas Pliego ha rechazado.





