En la autopista Puebla-Orizaba, un grupo de falsos policías asaltaron a una familia durante la revisión de su vehículo, a la altura del municipio de Amozoc, así lo acusaron las víctimas y que les robaron 58 mil pesos en efectivo y pertenencias de valor.
De acuerdo con la información preliminar, los hechos ocurrieron en la madrugada cuando los policías falsos viajaban en patrullas apócrifas con torretas sobre la autopista Puebla-Orizaba.
Además, los implicados usaban un atuendo similar al uniforme de elementos de la policía. Tras ello, detuvieron a las víctimas que iban a bordo de una camioneta tipo suburban, para simular una revisión.
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Una vez que detuvieron la camioneta sobre la autopista Puebla-Orizaba, el grupo de policías falsos despojaron a la familia de 58 mil pesos en efectivo. Además de teléfonos celulares y otras pertenencias, para posteriormente huir del lugar.
La forma en que operó este grupo delincuencial fue, simulando un retén sobre la vialidad, luego hicieron revisión para robar y huir del lugar.
Es de mención que, cometer delitos usando uniformes, insignias o equipo policial está tipificado en códigos penales y castigado con 1 a 12 años de prisión.
“Falsos retenes” son la modalidad delictiva utilizada en las autopistas, como la de Puebla-Orizaba
Los operativos falsos, retenes ilegales o “falsos retenes” son una modalidad delictiva en las carreteras de México. La forma en que operan es que los delincuentes usan uniformes falsos de policías o soldados y vehículos similares a las patrullas oficiales. De esta forma, logran robarles a los automovilistas y transportistas.
En Edomex, detienen a 44 policías falsos por falsos retenes
Del 19 de enero al 3 de marzo, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (Fgjem) detuvo a 44 implicados en la presunta participación de simulación de vehículo oficial de seguridad pública, portación de armas de fuego y aparentar ser elementos de la Fgjem.
Los sujetos que aparentaban ser policías falsos eran conocidos como “madrinas”, operaban estableciendo retenes de seguridad en las autopistas, en los cuales hacían revisiones ilegales a los vehículos.
Una vez que seleccionan a sus víctimas les exigían documentos oficiales. Posteriormente los extorsionaban diciéndoles que las unidades tenían reportes de robo o que estaban relacionados con algún delito por lo que se los llevarían detenidos.
Tras ello, les exigían dinero para no “llevarlos al ministerio público” y los obligaban a que llamaran a sus familiares para que hicieran transferencias bancarias o les entregaran “el dinero” en algún sitio.
Finalmente, después de que les entregaran el dinero, los intimidaban diciéndoles “tengo tus datos y sé dónde vives, si denuncias voy y te ching…”.




