Ignacio Isidro Cuéllar Villanueva acusa al IMSS de Puebla de negligencia médica al aplicarle láser en los ojos en exceso y realizarle operaciones indebidas por las que perdió la vista casi por completo; pide al PJF ordenar el tratamiento correctivo subrogado, ya que la institución no cuenta con los especialistas que él requiere.
Así lo comentó durante una entrevista con Ángulo 7, que tuvo lugar en su domicilio por la incapacidad que actualmente padece. Al arribar a su casa, fue evidente una mancha blanca que nubla la mayor parte de su ojo derecho; además, le fue difícil el mero acto de abrir la puerta y tomar asiento, para lo cual apenas se desplazó un metro o menos.
Relató que su afectación comenzó en 2016, cuando comenzó a ver “hilitos” o “cabellitos”, lo que recibe el nombre médico de miodesopsias. Esto, lo motivó a acudir a la clínica 55 del IMSS, ubicada en Amalucan, donde sería canalizado al Hospital de La Margarita en junio.
Para el mes de septiembre lo enviaron al Hospital San José, donde afirmó que la oftalmóloga Stefany Lisset Medina Peñasco ordenó la aplicación de láser el día 18 de este mes. El 28 de octubre de ese mismo año le realizaron una cirugía, llamada vitrectomía, además de aplicarle laser 4 veces más.
Para el mes de febrero de 2017 reportó tener dolores de cabeza muy fuerte, fruto de lo cual consultó al médico particular, Moisés Hernández, quien le colocó en marzo de ese año una “válvula Ahmed” que le ayudó a reducir la presión ocular. Después de este primer tratamiento regresó al IMSS por falta de recursos. Ahí la oftalmóloga Stefany Medina lo programó para una nueva vitrectomía, para el 30 de mayo.
No obstante señaló que la médico salió de vacaciones y su procedimiento quedó a cargo de su homóloga, Rocío Lizeth Vargas. Ignacio Cuellar acusa que la especialista cambió el procedimiento indebidamente a uno llamado retinopexia.
“De la mala aplicación me dejaron silicón y me subió la presión, me tuve que poner otra válvula en el ojo izquierdo. De ahí mi visión no mejoraba […] Me aplicaron 8 veces láser en cada ojo, lo que me quemó mis conos y bastones.”
Expediente Ignacio Isidro Cuéllar by Trabajo Ángulo
Acusa negligencia del IMSS en Puebla; pide procedimiento subrogado
De acuerdo con Ignacio Cuéllar, actualmente tiene tres litigios abiertos contra la institución del seguro social. En primer lugar, mencionó que en el litigio 337/2021 demandó al IMSS por inconformidad de la atención recibida, ante la Fiscalía General de la Federación.
Esto, ya que perdió gradualmente la visión tras los procedimientos que recibió, con base en diagnósticos de otros cuatro especialistas particulares: Ricardo Blas Medina, César Gómez Peralta, Marilú Macías Juárez y Salomón Pérez Morales.
Con estos elementos aseguró que la pérdida de la visión se debe a una negligencia médica. Estos elementos, cabe mencionar, fueron rechazados por la Comisión Nacional de Arbitraje Médico (Conamed) y la médico perita Raquel Zempoalteca Flores, quienes aseguraron que fue bien atendido. A pesar de ello, siguió apelando el proceso, solicitando una nueva revisión.
Por su parte, inició el proceso 152/2023 en la misma institución procuradora de justicia, solicitando una ayuda asistencial al IMSS en virtud de su pérdida de la visión, consistente en un aumento del 20 por ciento de su pensión por invalidez. Aseguró que este aumento es indispensable ya que gasta 7 mil pesos mensuales por su tratamiento médico.
Por último, la demanda más actual se recoge en la carpeta 185/2024, presentada ante el Tercer Juzgado de Distrito en materia de amparo de Puebla. Aquí solicita ser atendido por un especialista en retina o glaucoma del IMSS, y de no contar el instituto con él, recibir el servicio subrogado.
Ignacio Cuéllar manifestó que el Poder Judicial de Puebla falló a su favor en 2025, sin embargo, actualmente solicita el cumplimiento de la sentencia que derivó de la negligencia, ya que hasta el momento no ha recibido la atención por parte del IMSS ni por algún especialista externo, solventado por la institución.
El entrevistado concluyó que espera recibir la atención para recuperar de forma parcial la visión y desempeñar con mayor autonomía las labores cotidianas. Aseveró que seguirá buscando a distintas instancias que atraigan su caso, como recientemente hizo al dirigir un escrito a la ministra Lenia Batres, exponiendo su situación.
Te puede interesar:
Acusan falta de medicamentos previo al asalto en la Clínica 21
De manera adicional al caso de negligencia, tras el robo de la farmacia de la Clínica 21 del IMSS de Puebla el pasado 31 de marzo, no ha brindado el servicio agendado a los derechohabientes; pacientes acusaron que anteriormente al robo había falta de medicamentos. Así lo manifestaron en entrevista con Ángulo 7, solicitando el anonimato por temor a dilaciones en la atención médica.
La primera paciente, de 64 años, aseguró que el abasto de medicamento era irregular; refirió que padece Diabetes Mellitus tipo II y descalcificación y hace un mes no le brindan el residronato, medicamento para este último mal, debiendo costearlo por fuera, con un impacto de más de 500 pesos mensuales.
El abasto no es muy bueno. Justamente el mes pasado me dejaron de surtir un medicamento que es controlado, es muy caro y muchas veces no tiene uno los recursos.
La segunda paciente, de 67 años, que salió de forma expedita de la clínica, expresó padecer problemas circulatorios. Aseguró que en la recepción le explicaron que no brindarían atención debido al asalto que sufrió la farmacia el 31 de marzo.
Indicó que ella requiere estudios especializados en angiología los cuales no están disponibles en esta clínica, sin que tampoco resuelvan satisfactoriamente está necesidad. Asimismo, acusó la irregularidad del abasto de medicamentos que ella requiere, Diosmina y Hesperidina, hay meses que hay y hay meses que no hay.
Esta clínica está ubicada en la Prolongación de la 14 Sur número 3106 de la colonia Anzures. Cabe mencionar que este robo de medicamento en la clínica 21 fue el tercero en menos de un mes. El primero fue el 13 de marzo en la clínica 13 de la colonia Bugambilias y el tercero fue en la clínica 7 de San Bartolo.





