El gobernador Alejandro Armenta Mier reveló que el conductor que atropelló y mató a César Cuamani, el viernes en la madrugada sobre la lateral de la Vía Atlixcáyotl, a la altura de Lomas de Angelópolis, tenía segundo grado de alcohol; fue detenido y no habrá impunidad.
En rueda de prensa este lunes 9 de marzo, cuestionó la forma en que se dieron los hechos, ya que, dijo, los padres de familia deben tener mayor cuidado en el comportamiento de excesos por parte de los hijos, ya que por parte de las autoridades no se solapará a nadie.
Y es que en un principio se mencionó que César Cuamani, tenía 25 años e iba en motocicleta cuando fue arrollado, pero sus familiares desmintieron ello, al señalar que iba caminando cuando sorpresivamente fue embestido por la unidad en la que viajaban dos personas.
Los hechos ocurrieron sobre el Bulevar de Los Reyes y el responsable, de nombre Rafael, conducía una camioneta tipo pick up Ineos Grenadier Quartermaster. Con él iba por lo menos una chica, que igual se encontraba en estado etílico al momento del impacto.
Al respecto, Alejandro Armenta declaró sobre el caso de César, quien murió atropellado: “El conductor del Atlixcáyotl, en segundo grado de alcohol. Si les digo a los papás que se pongan, que cuiden a sus hijos, ya me estoy imaginando que van a decir que por qué les llamó la atención, pero díganme ustedes si no, como gobernador tenemos la obligación de exhortar respetuosamente a los padres de familia”.
Juniors, producto de desatención de padres
Incluso, dijo que hay padres de familia que se sienten orgullosos de los “juniors”, pero que solo es el resultado de la desatención de los padres, permitiendo que los hijos se sientan poderosos económica o políticamente, ya que, su papá es funcionario, diputado o senador.
Dijo que esto igual provoca que se sientan con derecho de poner arrancones en las calles o de violentar a las mujeres, incluso, de despreciar a una persona que les sirve en la casa o en restaurantes.
“Creen que darles un coche último modelo, llenarles la cartera de dinero o darles libertad para que hagan lo que quieran es la mejor forma de educar a sus hijos. Eso no es, no es la forma en la que el dinero no sustituye la obligación que tenemos como padres de familia”.
Armenta aseveró que, por más poderoso económica o políticamente que sea una persona, no sustituye ni suple la cercanía que deben tener con sus hijos.
Aprovechó para mencionar que él igual es padre de familia, pero no se va a permitir que alguien de su familia haga uso de eso para evitar alguna sanción. Asimismo, remarcó que si algún funcionario cree que tener un cargo es un pasaporte para violar la ley, se equivocan.
Dejó en claro que en su administración no se va a proteger a nadie, ni que sus familiares hagan uso de sus influencias para evitar ser multado o acatar su responsabilidad en caso de cometer alguna infracción o delito.





