Tras la rehabilitación de Paseo Bravo, comerciantes de ropa y libros ubicados sobre la 13 Poniente, solicitaron a las autoridades la implementación de actividades culturales y más áreas verdes y plantas, con el objetivo de mejorar la afluencia de personas y, con ello, sus ventas.
Así lo expresaron en un recorrido que realizó Ángulo 7 entre los comerciantes de los bazares del Paseo Bravo para conocer su perspectiva sobre la reciente remodelación del parque.
Vale decir que la rehabilitación del Paseo Bravo que anunció el gobernador Alejandro Armenta Mier en diciembre, costó 40 millones de pesos. Esta rehabilitación se realizó luego de que el gobierno municipal que encabeza José “Pepe” Chedraui Budib entregara el espacio en comodato a la administración estatal.
Comerciantes piden al gobierno impulsar actividades para mejorar asistencia en Paseo Bravo
Rosalinda Zenteno, quien desde octubre vende bisutería, ropa y botanas, mostró su satisfacción por los juegos infantiles instalados, ya que su hija ha llevado a su nieta a disfrutarlos. No obstante, pidió a las autoridades incorporar actividades culturales o artistas urbanos, como los payasos que se presentan en el zócalo, para mejorar la afluencia de visitantes.
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Por su parte, el señor García, vendedor de libros desde hace dos años, consideró que la intervención no representó una verdadera rehabilitación.
Señaló que hubiera preferido más pasto en los jardines y la instalación de sanitarios públicos pues es complicado encontrar unos cercanos, puesto que los que se encuentran en las oficinas del Ayuntamiento, les quedan lejos.
Asimismo, propuso la creación de una pista para skateboard, con el fin de que no utilicen las bancas distribuidas en el Paseo Bravo. Durante el tiempo que el parque permaneció cerrado por obras, sus ventas se vieron afectadas, pues la gente sabía que no podía acceder.
Propuso la realización de actividades como bailables o grupos musicales podrían convertir al Paseo Bravo en un punto con mayor afluencia.
Más seguridad y espacios verdes en Paseo Bravo
Fernanda, quien tiene un bazar de ropa y lleva un año trabajando en la zona, destacó que durante la rehabilitación no los reubicaron y pudieron seguir laborando de forma normal, aunque esperaban un cambio más radical, funcional, estético y con más áreas verdes.
Señaló que, la obra, ni los afectó ni los benefició y pidió reforzar la seguridad para los transeúntes que se reúnen en el Paseo Bravo.
Nadia, vendedora de ropa desde hace dos años, aseguró que no ha notado una baja en sus ventas,. Sin embargo, reconoció que bajaron durante el periodo de rehabilitación, cuando su puesto quedaba menos visible. Afirmó que las ventas están retomando su ritmo habitual.
Sobre los cambios, destacó los juegos, las jardineras y los pasillos, aunque no observó otras modificaciones sustanciales. Le habría gustado ver más plantas, espacios verdes y juegos para que las familias con niños acudan a disfrutar. Además, pidió mejorar la iluminación del Paseo Bravo, especialmente sobre la 13 Poniente, pues al atardecer comienza a oscurecer.



