Colectivos en Puebla pidieron reforzar la participación ciudadana para garantizar que los proyectos del cablebús y las nuevas ciclovías no sólo sean funcionales, sino también legítimos. “Nunca serán suficiente las opiniones de la sociedad civil y el sector académico”, señalaron.
Marcos Sedas, del Laboratorio de Espacio Público; Arturo Mendoza González, del Colectivo Hermanos Serdán; Antonio Ferrer, de Árboles Patrimoniales y el académico Juan José Benítez Suárez, quienes participaron en la mesa de Ángulo 7 Radio, coincidieron en que es necesario dar a conocer el estudio de movilidad que se elaboró previamente.
En esta sesión también participó la subsecretaria de Movilidad y Seguridad Vial, Cynthia Chávez Ríos, quien aseguró que sí es público y que los ciudadanos que lo necesiten pueden acceder al mismo. Ante la pregunta sobre si podría hacer una mesa de trabajo con colectivos para fortalecer la participación ciudadana en los temas del cablebús y ciclovías, respondió que está en la disposición de hacerlo.
Marcos Sedas comentó que los proyectos de movilidad deben hacerse con base a la zona urbana que abarcará e ir acompañados de asambleas de vecinos y colectivos. De lo contrario, puede generarse inconformidad sobre el impacto que tendrá.
Dijo que las ciclovías deben ser un eje articulador de cualquier sistema de movilidad atendiendo la pirámide en la que se pone al peatón primero, seguido de los ciclistas. En ese marco, destacó que Puebla cuenta con infraestructura para hacerlo dentro de la zona metropolitana.
Proyectos de movilidad deben cumplir con marco normativo: Arturo Mendoza
En tanto, Arturo Mendoza González manifestó que al tratarse de proyectos de infraestructura urbana se debe cumplir primero con el marco normativo. Además de contar un estudio de impacto social y diagnóstico de contaminantes que den respuesta a las inquietudes de la población y no generar una afectación ambiental.
“Se debe implementar el modelo de participación ciudadana, hacer transparentes los proyectos, porque bajo eso, los ciudadanos podemos formar una opinión critica de ello, con miras a generar una sociedad democrática y esto no va a partir de declaraciones, sino de documentos”, expresó.
Por su parte, la subsecretaria Cynthia Chávez Ríos explicó que el proyecto del cablebús y ciclovías forma parte de un sistema integral de movilidad e integración de los diferentes esquemas de transporte dentro de la zona metropolitana. A fin de que las personas puedan concretar sus viajes de manera sostenible, accesible, segura y en menos tiempo.
Refirió que se hizo un estudio técnico de movilidad urbana durante cinco meses con encuestas de origen-destino, ascenso y descenso, rutas de mayor demanda, así como los diferentes tipos de trasporte que arrojó la necesidad del cablebús y más ciclovías. Dijo que, aunque no está público en la página oficial, las personas pueden acudir a la dependencia y consultarlo.
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Cablebús puede ser positivo, pero debe justificarse
En su turno, Juan José Benítez Suarez refirió que Puebla se está convirtiendo una “ciudad de autos” y por ello los proyectos de transporte masivo son una alternativa positiva. Sin embargo, deben estar focalizados hacia la necesidad de las personas y los patrones de movilidad, ya que, de lo contrario, podría fracasar y tardar en consolidarse.
“Lo que se debe tomar en cuenta aquí es que sí está bien que se hagan proyectos, pero estos tienen que ser justificados, sobre todo en su demanda para alcanzar el costo beneficio de su operación y la tarifa del usuario, ya que de lo contrario el principal problema sería el financiero”, recalcó.
Finalmente, Antonio Ferrer remarcó que es necesario contar con un análisis que entienda los problemas de movilidad en la zona metropolitana de Puebla. Ello, con una planeación adecuada, inclusión, sostenibilidad, gestión hídrica y el costo beneficio de los proyectos que se ejecuten.
Aseveró que también deben existir mecanismos de financiamiento que permitan acercar las alternativas de movilidad, pero que no sea una carga para el usuario. Asentó que el cablebús y las ciclovías deben ser integrales para una conectividad real. No obstante, el proceso debe ser transparente para que no haya incertidumbre entre la población.



