Una estudiante de la BUAP acusó que un hombre, dueño de la miscelánea Géminis ubicada sobre la Avenida San Claudio frente a Ciudad Universitaria (CU), dañó su auto presuntamente porque se estacionó frente a su negocio; la policía acudió para brindar apoyo a la joven. 

La agresión ocurrió en la mañana del pasado 12 de mayo, aproximadamente a las 9 horas, entre la calle Río Usumacinta y la calle Río Suchiate de la colonia San Manuel de la capital de Puebla.

El sujeto inició una discusión y le exigió que se fuera, sin embargo, la joven subió el vidrio para evitar el conflicto. Fue entonces que el hombre sacó sus llaves y rayó toda la parte derecha de su vehículo KIA color gris. 

Tras el daño infringido a su auto, la estudiante de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) dio aviso a las autoridades y policías acudieron para brindarle apoyo. 

Cabe agregar, que el hecho fue captado por una cámara de seguridad de un inmueble colindante. Por su parte en su segundo video, grabado por la chica, expuso que el hombre estaba señalado por otros comerciantes como una persona agresiva. 

Agregó, que los estudiantes tienen que buscar un espacio de estacionamiento todos los días y que nadie debe ser agredido simplemente por dar uso de los espacios públicos dispuestos para ello. 

Por su parte, el suceso se viralizó y causó indignación entre los estudiantes, quienes piden que el caso sea atendido por las autoridades. Además de que el dueño de la miscelánea pague en su totalidad el daño del auto de la estudiante de la BUAP. 

También puedes leer

Denuncian robo de iPhone en transporte público de Puebla 

BANNER

En otro tema, Efraín Amaro denunció en redes sociales el robo de su celular, un iPhone 17. Esto cuando en una ruta de transporte se dirigía a Angelópolis, en la ciudad de Puebla. 

El hecho ocurrió el pasado 5 de mayo, cuando el joven se trasladaba a su trabajo. El joven relató en el video de Tik Tok que dentro de la unidad se colocó sus audífonos; sin embargo, un señor “buena onda” se le acercó. 

Posteriormente el hombre lo empezó a empujar, por lo que en varias ocasiones se cercioró de que aún tuviera su teléfono. 

No obstante, el transporte frenó de golpe, y en ese momento sintió cuando le sacaron su iPhone de su bolsa y el señor desapareció. Ya en su casa, el joven rastreó su celular y lo localizó en la zona de los Fuertes.