Luego de la elección judicial en septiembre de 2024, los jueces, magistrados y ministros del tercer poder deben seguir fortaleciendo su capacitación, ya que las leyes, metodologías y criterios son susceptibles a actualizaciones; además, así lo exigen las nuevas cargas de trabajo.
Así lo expresó en entrevista para Ángulo 7 Radio, Raymundo Espinoza Hernández, secretario de Estudio y Cuenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). Enfatizó que el órgano que podría desempeñar la tarea de vigilar la capacitación sería la Escuela Nacional de Formación Judicial.
Explicó que tanto la cantidad como el tipo de trabajo que enfrentan en la SCJN, los juzgados de distrito, y los tribunales colegiados de circuito es bastante intenso. Para desempeñarlo correctamente, además de tener la convicción, es necesaria una alta competencia técnica y experiencia laboral.
En este sentido, mencionó que tras la elección judicial conviven magistrados de una larga carrera con otros que fueron electos y que en muchos casos carecen de experiencia, por lo que deben mantenerse todos en constante capacitación.
Más allá de esto, recordó que el derecho siempre presenta cambios y actualizaciones, por lo que se debe promover que los servidores públicos los conozcan cabalmente. Sólo así se puede garantizar el acceso a la justicia de los mexicanos.
¿Cómo es que hay que afrontar esto? A mí me parece que, con una mejor organización al interior de los órganos jurisdiccionales, pero también con una preparación y capacitación continuas.
Desaparición de las salas tras elección judicial no provoca rezago
Por otra parte, Raymundo Espinoza mencionó que otro de los grandes cambios de la reforma judicial fue la desaparición de las salas de la SCJN. En consecuencia, todos los asuntos se resuelven en el pleno de la corte.
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La función de las salas era dinamizar la atención de los casos, delegando al pleno los casos de trascendencia nacional. Actualmente, en las sesiones del pleno se pueden enlistar entre 50 y 70 casos por día.
Por ello, indicó que el grupo de asesores de los ministros tienen, al igual que ellos, una mayor carga de trabajo. En cada caso deben participar especialistas para la preparación de las ponencias de cada uno de los integrantes de la SCJN.
Por último, concluyó que, aunque este proceso sugiera que existe una lista de espera, el cambio radica en la prioridad que se da a ciertos casos, como los de materia fiscal. Además, este nuevo modelo ha logrado atender el rezago de casos que existían previamente.





