Eduardo Clark García Dobarganes, subsecretario de Salud, informó que en el primero de enero del 2027 iniciará el Servicio Universal de Salud de forma paulatina, por tres etapas, donde el primer punto será brindar la atención en urgencias. En este año se realizará la credencialización.
Desde Palacio Nacional, detalló que la credencial de este servicio funcionará como una identificación oficial para trámites gubernamentales y privados. Además, reemplazará gradualmente los carnets actuales del IMSS, Issste e IMSS Bienestar.
El subsecretario comentó que dada la complejidad de este Servicio Universal de Salud, se implementará por etapas para que se consoliden los servicios y evitar la saturación. La primera etapa, que inicia el primero de enero próximo, que a su vez se implementará en distintos servicios:
- Atención universal a urgencias, garantizando continuidad del tratamiento en el hospital de ingreso
- Atención a embarazos de alto riesgo y emergencias obstétricas en hospitales de mayor capacidad resolutiva
- Implementación del “Código Infarto” y “Código Cerebro” con acceso universal a servicios de hemodinamia
- Universalización del diagnóstico y atención para cáncer de mama (mastografía, biopsia, tratamiento)
- Continuidad de tratamientos complejos (cáncer, VIH, falla renal, trasplantes) en la misma institución, incluso si cambia la derechohabiencia
- Vacunación universal: todas las vacunas del Plan Nacional podrán aplicarse en cualquier clínica de la red
- Consultas de atención primaria para padecimientos leves y recetas médicas
¿Qué beneficios tendrá la universalidad de la atención médica en México?
Posteriormente, iniciará la siguiente etapa del Servicio Universal de Salud en la segunda mitad de 2027. Esto con el intercambio de servicios especializados como radioterapia, laboratorio e imagenología con tomografías, rayos X, resonancias magnéticas.
Además, durante ese año se llevará a cabo la actualización de la aplicación, donde se podrá acceder a la credencial digital. Esta incluirá gestión de citas, historial médico y expediente digital personal, seguimiento del programa “Salud casa por casa”. Así como, seguimiento de salud digital con inteligencia artificial y teleconsultas para zonas de difícil acceso.
La tercera etapa se llevará a cabo a partir de 2028, cuando se implemente el surtimiento universal de recetas médicas en cualquier institución. Esto tanto para el IMSS, ISSSTE, IMSS Bienestar y servicios de salud de PEMEX en una red unificada.
Asimismo, intercambio de servicios para consulta de especialidad referenciada y hospitalización referenciada. Al igual que la atención primaria abierta para seguimiento de padecimientos crónico-degenerativos como diabetes, hipertensión.
Cabe recordar que, el Servicio Universal de Salud estará acompañado de una aplicación móvil que comienza a operar en el 2026. Este año, tendrá la versión inicial con credencial digital y visualización de la red de servicios.
Proceso de credencialización del Sistema Universal de Salud
La credencialización está a cargo de la Secretaría de Bienestar, con despliegue nacional para registrar a casi 100 millones de personas. Del 13 al 30 de abril, comienza con adultos de 85 años y más, incluyendo a sus acompañantes o cuidadores que se organiza por la primera letra del apellido.
El registro iniciará en las capitales de las 24 entidades federalizadas al IMSS Bienestar y las 16 alcaldías de la Ciudad de México. Serán 47 municipios en total con 2 mil 059 módulos de atención. Los requisitos son:
- Identificación oficial con fotografía
- Acta de nacimiento (o documento de naturalización)
- CURP certificada
- Comprobante de domicilio
- Teléfono de contacto
La credencial física se entregará seis semanas después del registro, y luego se activará la credencial digital.
Por otro lado, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que emitirá un decreto presidencial para formalizar la creación del Servicio Universal de Salud en México. No puede realizarse un cambio constitucional en un primer momento dado que, hay estados que no cuentan con el sistema de salud federalizado.
Para su funcionamiento, será necesario el intercambio de datos entre los sistemas de salud, con autorización del paciente. Además, la creación de una “cámara de compensación” financiera para gestionar los pagos entre instituciones.





