La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aclaró que la planta de amoniaco en Topolobampo, Sinaloa, tiene el 95 por ciento de avance, por lo que es difícil la suspensión del proyecto, como lo solicitan manifestantes. Además, señaló que es necesaria para la fabricación de fertilizantes y llegar a la soberanía alimentaria del país.
Desde Palacio Nacional, afirmó que, durante el año 2014, el proyecto fue sometido a una consulta pública, donde la mayoría de la población votó a favor de su construcción. Ante las manifestaciones recientes, incluyendo las de comunidades indígenas, aseguró que el gobierno mantiene un diálogo constante con los grupos opositores, descartando el uso de la fuerza pública como ocurría en los gobiernos neoliberales.
Asimismo, señaló que esta planta de amoniaco en Topolobampo cuenta con un “estudio de impacto ambiental profundo”. Este incluye medidas de mitigación para el estero local, avalado por la Semarnat, que incluso, la misma empresa optó por reforzar tras las manifestaciones.
México necesita alcanzar la soberanía alimentaria: Sheinbaum
Además, comentó que la documentación técnica, incluyendo los estudios y las medidas de mitigación, es pública. Esta puede consultarse en el sitio web de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Por otro lado, aseveró que el objetivo central del proyecto es fortalecer la soberanía alimentaria mediante la producción nacional de fertilizantes. Tanto químicos como biofertilizantes, reduciendo la dependencia de importaciones.
Esta estrategia busca mitigar riesgos de desabasto y volatilidad de precios, como los incrementos registrados anteriormente debido al cierre del estrecho de Ormuz.
¿En qué consiste el proyecto?
El proyecto está respaldado por la empresa Gas y Petroquímica de Occidente (GPO), filial de la empresa suizo-alemana Proman AG. Dicha compañía está dedicada a la ingeniería y producción de petroquímicos y asegura, impulsa el desarrollo de metanol y amoniaco de bajas emisiones de carbono.
Incluso, las promueve como alternativas más limpias frente a los combustibles fósiles. El amoniaco tiene aplicaciones en sectores como la agricultura, la industria farmacéutica y energética.
Esta planta tendría la capacidad de producir 2 mil 200 toneladas diarias de amoniaco en la Bahía de Ohuira, en Topolobampo. Contempla una inversión de mil 250 millones de dólares por el Banco de Reconstrucción de Alemania.
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¿Por qué hay grupos en contra de la planta de amoniaco en Topolobampo?
Sin embargo, distintos colectivos ecológicos, vecinos y comunidades indígenas se posicionan en contra del proyecto. Acusan que podría ocasionar daños severos al ecosistema de la bahía, afectar la salud de las comunidades cercanas y alterar la pesca de la zona. Al igual que, poner en riesgo la identidad cultural del pueblo originario Yoreme.
Según datos del colectivo ¡Aquí no!, para producir fertilizantes, la planta generará un ecocidio al succionar 2 mil metros cúbicos de mar por hora. Posteriormente, retornará el agua caliente, aumentando la temperatura en 3 °C en la bahía, causando una devastación en la vida marina al combinarse con la elevación de la salinidad por sus descargas de salmuera.
Incluso, acusan que estas acciones afectarán al ecosistema y las comunidades en un radio de 15 Kilómetros, incluyendo a 5 mil familias pesqueras. Al igual que la destrucción de 21 mil metros cuadrados de bosque de manglar.




