La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo recordó que mañana 1 de julio, se realizará la reunión formal del T-MEC donde se decidirá el futuro del tratado y la relación comercial con Estados Unidos y Canadá, donde México busca la ampliación del acuerdo a 16 años. Esto, contrario a la posición de su homólogo Donald Trump.
Desde Palacio Nacional, aseveró que la postura mexicana ya está formalizada y se encuentra a la espera de la respuesta de Estados Unidos. En caso de que el gobierno estadounidense no opte por la ampliación de 16 años, el tratado establece una vigencia de 10 años más, iniciando un proceso de revisión formal.
Aseveró que cualquier modificación mayor requeriría la aprobación de los congresos de los tres países, un escenario que considera poco probable. Además, señaló que las opciones de acuerdo están estipuladas en el propio tratado, no son improvisaciones ni algo nuevo. Están basadas en estudios reales del propio T-MEC, donde constató que es factible la extensión a los siguientes 16 años.
La mandataria recordó que mañana, 1 de julio, se llevará a cabo una reunión virtual tripartita entre el secretario de Economía de Canadá, Dominic LeBlanc; el embajador Jamieson Greer de Estados Unidos; y el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard.
Sheinbaum resalta beneficio del tratado comercial para empresarios de Canadá, EU y México
El objetivo es emitir un comunicado conjunto donde los tres países tomen la misma posición sobre la extensión del tratado. De no lograrse, cada país publicará su propia postura, posicionándose a favor o en contra. Posteriormente, Marcelo Ebrard presentará los detalles y resultados de este encuentro en la conferencia matutina.
Claudia Sheinbaum resaltó que la postura de Estados Unidos es una decisión soberana de su gobierno. Además, es conocida la política proteccionista del presidente Trump, caracterizada por la intención de elevar aranceles a nivel global. Una dinámica que México ha enfrentado desde el inicio de su administración.
Sin embargo, resaltó que el tratado es beneficioso para los tres países. Incluso, existe optimismo en el sector empresarial, ya que las cadenas de producción están profundamente integradas en la región. Esto convierte a los empresarios con inversiones en los tres países en los principales defensores de la continuidad del acuerdo.


