Ante la reciente expresión de interés de retomar la relación con México, por parte de la presidenta electa de Perú, Keiko Fujimori, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo señaló que se buscará ese diálogo; sin embargo, “no abandonará” la defensa de Pedro Castillo.
Desde Palacio Nacional, resaltó que México no rompió los vínculos diplomáticos con Perú; fue el gobierno peruano quien tomó esa decisión. Específicamente, la ruptura fue iniciada por José Enrique Jerí Oré, el segundo de los tres presidentes que ha tenido el país tras la salida de Pedro Castillo, en noviembre del 2025.
La mandataria ha instruido a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) para establecer comunicación con el nuevo equipo de gobierno. Esto, para evaluar las condiciones de Keiko Fujimori y restablecer los lazos con México.
“Vamos a ver ahora la presidenta electa qué opina de este tema, cuál va a ser su posición. (…) Pero, por supuesto que deseamos que se retomen las relaciones con el Perú”, señaló. Esto ya que la postura de México frente a la detención del expresidente Pedro Castillo no cambiará.
México respalda a Pedro Castillo en reapertura de relaciones diplomáticas con Perú
Recientemente, un grupo de la ONU concluyó que la detención del expresidente Pedro Castillo fue arbitraria y ha solicitado su liberación inmediata. La presidenta coincidió con esta postura aun frente a la intención de Fujimori de retomar la relación con México.
Argumentó que la destitución no cumplió con las normas legales ni con el número de votos requeridos en el Congreso, por lo que carecía de justificación jurídica. Claudia Sheinbaum mantiene esta postura, aunque esto no impide el interés por normalizar la relación diplomática.
Cabe recordar que, Keiko Fujimori ganó las elecciones generales de Perú del 12 de abril, por parte del partido Fuerza Popular. Obtuvo el 17.1 por ciento de los votos válidos asegurando que gobernaría “igual que mi padre”, Alberto Fujimori.
En la segunda vuelta del 7 de junio, obtuvo el 50.135 por ciento de los votos a favor, frente al 49.865 por ciento de su contrincante, Roberto Sánchez. La presidenta electa se considera una mujer conservadora, defensora del modelo económico liberal y de derecha.



