La familia Zapata Salazar expresó en un comunicado que respalda la iconoclasia realizada a la estatua del general Emiliano ubicada en el centro de Cuernavaca en Morelos por las marchas del 8M.
Reiteraron que, como descendientes directos, su respeto a la imagen y los monumentos que representan el legado de su antecesor son importantes.
Sin embargo, su herencia no se identifica en las estatuas erigidas a Emiliano Zapata, sino en los ideales de su familia, por lo cual, la iconoclasia, resultado de las marchas por el 8M son más bien, un símbolo de justicia y lucha.
Asimismo, declararon que son muchos los espacios físicos que representan valor por su significado histórico. Y aún así, no definen por completo la lucha ni la historia que forjó Emiliano Zapata.
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Seguridad y justicia en el 8M
Agregaron que, el zapatismo, fue un movimiento que buscó ser una lucha por las personas a las que violentaron sus derechos humanos.
Por ello, reconocieron que las exigencias de seguridad y justicia que piden las mujeres en el 8M son una causa legítima
Además de que los valores e ideales del movimiento femenino concuerdan con los valores de libertad y tierra que defendía su ancestro.
Su verdadero legado no yace en estatuas de bronce, que pueden ser restauradas. Ni en paredes limpias, sino en la seguridad e integridad de cada mujer.
En este tenor, comunicaron que las manifestaciones del 8M junto a los valores que les inculcó su antecesor Emiliano Zapata, “siempre estarán por encima” de la iconoclasia de cualquier objeto material.
Finalmente, agregaron que aunque la estatua era un símbolo de su pasado, la dignidad humana y el derecho a la vida es el legado más grande que les dió el general Zapata. Y que deben de luchar por ellos en la sociedad.





