El comité Orgullo Mexicali realizó una denuncia en contra de la “Patrulla Espiritual”, del centro de tratamiento de adicciones Jireh, por la violación de los derechos humanos, degradación y acoso sexual simbólico a una mujer trans en Tijuana, Baja California; piden que investiguen el caso.
Mediante vídeos difundidos en redes, se observa como miembros de la “Patrulla Espiritual”, encabezada por Jesús Ignacio Osuna, localizan a la mujer trans, en situación de calle, caminando sobre la vialidad. En seguida, con apoyo de trabajadores de una gasera la persiguen y la obligan a subirse a una camioneta en contra de su voluntad.
La mujer, identificada como Karime Emmanuel, se muestra desorientada y pide en repetidas ocasiones que la dejen ir. Mientras que, durante el trayecto, la juzgan por su forma de vestir. Ya en el centro de rehabilitación Jireh la vistieron “de hombre” y le cortaron su cabello.
En ese contexto, el comité manifestó indignación, acusaron que esa “labor social” fue una implementación sistemática de tentativas de conversión, lo cual es una falta contra la dignidad humana de acuerdo al código penal de Baja California.
Lo anterior por la imposición de la vestimenta masculina y su discurso de “corrección” contra su identidad sexual.
También, señalaron que los continuos insultos sexuales y burlas fomentan la violencia psicológica. Así como la violencia digital que los llevó a exhibir a la persona sólo por el entretenimiento de otros.
Los acusaron de privación de la libertad , ya que la Patrulla Espiritual opera sin regulación y realiza “levantamientos” de personas vulnerables, en este caso la mujer trans.

Piden intervención de la CEDH y las autoridades
En suma, el comité solicitó a la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) de Baja California que realicen una investigación a lo que acusaron como una “práctica de tortura” contra un miembro de la comunidad LGBTIQ+. Lo anterior por los delitos de odio, secuestro y terapia de conversión, esta última una práctica prohibida en México.
Asimismo, se refirieron a la Fiscalía de Baja California, para solicitar que sancionen a los responsables y clausuren su centro de rehabilitación por las pseudoterapias que realizan. Y piden que bajen de las redes los videos que exhiben y vulneran los derechos de la víctima.

Casita Unión Trans pide a la “Patrulla Espiritual” dar un trato digno
Por su parte, la fundadora y directora de la Casita de Unión Trans, Susana Barrales, solicitó que se establezca un diálogo con la Patrulla Espiritual para establecer acuerdos del trato digno de las personas. Además de evitar la discriminación por la diversidad sexual de las personas.
Mencionaron que, aunque no compartan afinidad con la comunidad LGBT, la intervención hacia Karime Emmanuel no debió violar sus derechos de identidad de género.
Agregaron que la terapia de conversión es una “tortura y violencia” conforme al Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
Por ello, Susana Barrales, insta a realizar un diálogo respetuoso entre las dos partes. De esta forma compartió su número 664 859 4534 para que la Patrulla Espiritual se comunicara con ella.
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