Luego de una mesa de diálogo entre el ayuntamiento de Cholula, la Secretaría de Medio Ambiente de Puebla, la Profepa, y la Unión de Pueblos Cholultecos, se dio un mes a Profaj, la empresa encargada del exbasurero de la zona, para contener el río de lixiviados y construir un cerco para evitar su propagación.
Integrantes de los pueblos lograron cerrar el paso de la carretera federal Puebla–Huejotzingo. Habían pasado cinco horas desde que comenzó el bloqueo a las 11 de la mañana. El cansancio se notaba en los cuerpos, pero no en la decisión.
Asoleados, con la ropa pegada al cuerpo, resistían sin moverse. No era la primera vez que estaban ahí, pero sí una más en la que decidieron no retroceder.
A un costado, la organización comunitaria comenzaba a tomar forma. Garrafones de agua circulaban entre los manifestantes y, poco a poco, aparecieron grandes ollas de comida. Nadie se retiraba.
Mientras tanto, lejos del asfalto, en una sala cerrada, se desarrollaba otra escena. Representantes de los pueblos, acompañados por sus asesores legales, sostenían una mesa de trabajo con autoridades federales, estatales y municipales.
Las horas de diálogo no fueron tersas. De un lado, los pueblos insistían en el cierre definitivo del relleno sanitario y en la reparación del daño al ambiente. Del otro, las autoridades y la empresa respondían conrutas técnicas y compromisos.
Fue después de más de cinco horas de intercambio cuando comenzaron a delinearse los acuerdos.
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Plazo para remediación ambiental de Profaj en exbasurero de Cholula
Algo importante que hay que destacar en este punto es que todos los tiempos marcados en los acuerdos con los tres niveles de gobierno, Profaj y la Unión de Pueblos comienzan a correr a partir de este miércoles 25 de marzo.
En primer lugar, la empresa Profaj ratificó su disposición para cumplir con el plan de cierre y remediación del exbasurero en Cholula. En ese mismo punto, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó que ya notificó formalmente a la empresa que no puede ingresar más residuos sólidos urbanos al sitio, como parte del proceso de clausura.
Para poder ejecutar estas acciones, la empresa solicitó a la Comisión Ciudadana permitir el acceso de maquinaria, insumos y la conexión de energía eléctrica. La respuesta fue afirmativa: los pueblos accedieron a permitir estas condiciones para avanzar en el cierre.
En paralelo, la Profepa recordó que el pasado 3 de marzo emitió un nuevo acuerdo en el que obliga a Profaj a presentar, en un plazo máximo de una semana, un programa actualizado de cierre y remediación del exbasurero de Cholula.
Este documento deberá incluir, de manera específica, la atención de filtraciones de lixiviados, así como las acciones para mitigar el impacto ambiental.
Obligan a Profaj a cumplir con demandas de Unión de Pueblos
Una vez entregado, dicho programa será analizado y, en su caso, aprobado en un periodo máximo de dos semanas.
Entre los compromisos más relevantes, Profaj se obligó a construir una laguna de los lixiviados del exbasurero de Cholula en un plazo no mayor a un mes, contado a partir del día del acuerdo. Esta obra busca contener y tratar los escurrimientos contaminantes generados en el sitio.
Además, se estableció que, una vez que se concrete la conexión de energía eléctrica, la empresa deberá desmontar y retirar la maquinaria que permanece en el relleno sanitario en un plazo de entre tres y seis meses.
Por su parte, la Comisión Ciudadana se comprometió a analizar la solicitud para la conexión de luz y emitir una respuesta en un periodo de una semana. La cual será comunicada a la Subsecretaría de Gobierno para dar seguimiento entre las partes.
En cuanto a la ampliación irregular del relleno sanitario, el Ayuntamiento de Cholula informó que desde 2024 inició un procedimiento de clausura debido a la falta de permisos. Como parte de sus facultades, emitirá una resolución definitiva en la que se establecerán restricciones de uso del predio, dejando claro que no podrá destinarse nuevamente a relleno sanitario por los daños al ambiente.
A la par, la empresa se comprometió a presentar un escrito ante la Secretaría de Medio Ambiente estatal para desistir formalmente del proyecto de ampliación.
También deberá iniciar el relleno de la excavación existente —producto de esa ampliación irregular— con una primera etapa de al menos 10 metros de altura, y completar el proceso en un plazo no mayor a seis meses.
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No podrán ser canchas de fútbol
Sobre el futuro del terreno, el ayuntamiento recogió la propuesta de los pueblos para su posible expropiación. Sin embargo, advirtió que, debido al impacto en el ambiente, no sería viable destinarlo a canchas deportivas, aunque se dejó abierta la posibilidad de definirlo como una zona de amortiguamiento.
Antes de liberar la carretera, las comunidades se reunieron en asamblea. Bajo el mismo sol que marcó la jornada, discutieron cada uno de los puntos alcanzados.
Acordaron que será el próximo 28 de marzo cuando definan si permiten la conexión eléctrica necesaria para ejecutar las obras de cierre.
Al retirarse, lo hicieron con la frente en alto. No como una victoria definitiva, sino como un avance logrado tras horas de resistencia.
Aun así, dejaron claro que la vigilancia continuará. Porque, para ellos, el cierre del exbasurero de Cholula no termina con acuerdos firmados, sino hasta que cada compromiso se traduzca en acciones visibles sobre el terreno por parte de Profaj.





