Ya es Semana Santa y la llegada de turistas comienza a incrementarse en las Cholulas; sin embargo, en las faldas de la pirámide se evidencia la falta de mantenimiento con montones de basura, heces de perro y hasta cristales, lo que preocupa a los visitantes.
A pocos días del periodo vacacional, un recorrido en la zona realizado por Ángulo 7 permitió constatar las condiciones en las que se encuentra uno de los principales atractivos turísticos de Puebla.
La Gran Pirámide de Cholula, considerada la más grande del mundo por su base, mantiene un flujo constante de visitantes cada año.
Con aproximadamente 66 metros de altura y más de 400 metros por lado, este sitio arqueológico es uno de los más representativos de la región.
Construida por los pueblos cholultecas y cubierta posteriormente durante la época colonial, esta pirámide forma parte de un complejo que combina historia prehispánica y presencia religiosa.
Durante 2025, este punto turístico recibió un total de 188 mil 555 visitantes. Esto representó el 61.94 por ciento del total registrado en zonas arqueológicas y museos administrados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Residuos y deterioro en zonas de acceso
En abril de ese mismo año, la afluencia alcanzó 15 mil 998 personas, lo que significó un incremento del 79.14 por ciento respecto al mismo mes de 2024.
Pese a estas cifras, en los accesos y alrededores se observa la falta de mantenimiento y condiciones que contrastan con la importancia de la pirámide de Cholula.
En la zona donde inicia la 14 Poniente, en San Andrés Cholula, frente al Museo Regional, un terreno baldío concentra acumulaciones de basura.
A lo largo de la acera se identifican grafitis en muros, así como residuos que incluyen envases, envolturas y desechos diversos.
Metros más adelante, en dirección a San Andrés, se localiza un registro sin tapa, el cual se encuentra lleno de basura, lo que representa un riesgo para quienes transitan por la zona.
En el mismo recorrido, cerca de la Casa de Diseño de Semiconductores “Kutsari”, se observó una barda sostenida con vigas de madera, colocadas para evitar su caída.
La estructura presenta signos visibles de desgaste, lo que refuerza la percepción de falta de mantenimiento en el área cercana a la pirámide de Cholula.
A un costado, existe una construcción similar a un pozo o estanque, pintada de blanco, pero rodeada de cristales rotos y basura.
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Problemas también en San Pedro Cholula
Del lado de San Pedro Cholula, las condiciones no presentan mejoras significativas en comparación con la zona vecina.
En los caminos que conectan ambos municipios, particularmente sobre la 9 Poniente y 8 Sur, se observan espacios con acumulación de residuos.
Entre los desechos se encuentran piezas de unicel, cartón, restos orgánicos en descomposición y excremento de caballo.
Estos elementos forman parte del entorno inmediato que reciben los visitantes durante su recorrido por la zona.
Asimismo, la taquilla del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que anteriormente permitía el acceso a los túneles de la pirámide, permanece cerrada desde la pandemia.
El espacio luce en condiciones de abandono, con objetos almacenados en su interior, como cubetas, tambos de pintura y una escalera. En el exterior, los vidrios se encuentran cubiertos con grafitis, lo que refuerza la imagen de deterioro.
Estas condiciones se presentan en uno de los periodos con mayor afluencia turística. Lo que genera preocupación entre visitantes y evidencia la necesidad de intervenciones para mejorar la imagen urbana y la seguridad en la zona.





