A tres meses del adeudo salarial, la SEP de Puebla gestionó con la Dbepa el pago retroactivo a 285 docentes de telebachilleratos comunitarios de la Sierra Norte, Sierra Negra y Mixteca. Tras ello, los maestros levantaron el paro; piden que se les respete su contrato que incluye pagos, prestaciones de ley y basificaciones.
Así lo dieron a conocer los maestros, mediante un comunicado este 1 de abril, en donde pidieron a la SEP en Puebla continuar en diálogo. A fin de lograr acuerdos que fortalezcan la educación y dignifiquen la labor del docente.
En el texto, los profesores destacaron el diálogo que sostuvieron con las autoridades educativas para la resolución de su problemática para alcanzar mejores condiciones laborales.
“Es necesario señalar que aún persisten pendientes. Hoy, el Estado Mexicano mantiene una deuda con este sector educativo, por lo que se reitera la importancia de no desaprovechar los espacios de diálogo que permitan consolidar soluciones de fondo y garantizar condiciones laborales justas y dignas.”
Con manifestación, docentes de telebachilleratos de Puebla piden pago atrasado
El pasado 26 y 27 de marzo, los docentes de telebachilleratos comunitarios de Puebla se manifestaron afuera de la SEP en Puebla, debido a los adeudos salariales, correspondientes a seis quincenas, que se repiten año con año.
Recalcaron que, cuando los telebachilleratos de Puebla se crearon en agosto del 2013, la Federación y el gobierno estatal se comprometieron a pagar la mitad y la mitad de sus salarios.
Sin embargo, los docentes solo reciben la parte que le corresponde a la Federación, es decir, el 50 por ciento de su salario. Por lo que, el otro 50 por ciento que tiene que pagar el estado de Puebla, no lo reciben.
En virtud de ello, expusieron que pese a la precariedad salarial, de enero a marzo, continúan dando clases, aunque se enfermen, además de que cubren gastos del hogar. Ante ello, piden que se les respete su contrato que incluye pagos completos, prestaciones de ley y basificaciones.
“Hay docentes que tardamos de cuatro a ocho horas en trasladarnos desde nuestras comunidades a los planteles. Además, trabajamos durante más de 10 horas seguidas, por ende, pedimos que respeten nuestros derechos que por ley les corresponden.”





