Estudiantes del Instituto de Ciencias y de la Facultad de Ciencias Biológicas de la BUAP ganaron el primer lugar en el Hackathon por Amor a Puebla, en el eje de agricultura con el desarrollo de un reactor híbrido de biogás y biodiésel.
Cabe mencionar que en esta competencia, el objetivo es que los jóvenes propongan soluciones reales y creativas a problemas vigentes en movilidad, salud y agricultura.
De esta forma, los estudiantes de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) ganaron el Hackathon 2026 tras enfrentarse a 17 equipos de distintas instituciones.
Como proyecto, desarrollaron “Reacción Mecánica”, donde su propuesta era brindar mayor valor a los residuos agroindustriales para transformarlos en biogás y biodiésel.
Este reactor piloto, lo construyeron los estudiantes de la BUAP con materiales reciclados, con los que trataron los residuos agrícolas, o bien, excremento de ganado vacuno, ya que no se pueden mezclar las bacterias.
Ya en el contenedor, dependiendo la temperatura, inicia una reacción que permite la generación de biogás y biofertilizante líquido de nutrientes para las plantas.
Este biogás lo aprovechan a partir de procesos químicos que involucran aceites usados para freír, para producir una reacción y al generar calor obtener biodiésel, que puede ser empleado en las actividades de los productores.
¿Cómo beneficiaría el reactor a los productores del campo?
La propuesta de producir biocombustible a partir de residuos agrícolas permitiría a los productores del campo reducir significativamente los gastos que destinan al uso de maquinaria y herramientas de trabajo.
Con este modelo, los agricultores podrían aprovechar los desechos generados en sus cosechas para abastecer de energía sus equipos indispensables para actividades diarias.
El proyecto desarrollado por estudiantes de la BUAP busca disminuir los costos de producción y transporte. Ambas problemáticas que actualmente afectan las ganancias de los campesinos y limitan la recuperación de sus inversiones.
Además, el uso de un reactor híbrido comunitario facilitaría la generación de biodiésel a menor costo. Con ello, impulsa una economía circular sustentable y haciendo más accesible la producción de bioenergía para pequeños productores.




