El deporte en el estado vive un momento de incertidumbre debido a que las franquicias Arcángeles y Estrellas de Puebla quedaron fuera de sus respectivas ligas luego de tener problemas presupuestales e incluso administrativos.
En esta semana, tanto el equipo de fútbol americano como el de básquetbol femenil anunciaron que no quedarán dentro de sus competiciones por falta de viabilidad financiera y presuntos adeudos.
Estrellas de Puebla, anunció que no participará en los juegos del torneo 2026 de La Liga de México de Baloncesto Femenil (LMBF). Asimismo, informó que el club no pudo demostrar que contaba con las condiciones económicas para concluir la temporada.
Además, señaló que Estrellas de Puebla tenía adeudos administrativos que la liga consideró críticos para mantener la “equidad y estabilidad” de la competencia.
Cabe mencionar que el equipo era el líder invicto del torneo ya que llevaban un récord de 4 victorias. También eran las principales candidatas al título tras su debut, en el que dejaron el score 89-39 sobre las Toritas de Celaya.
A pesar del comunicado de la LMBF, Estrellas de Puebla negaron los adeudos ya que afirman que el proyecto es sólido y cuenta con inversión privada suficiente.
Arcángeles de Puebla, fuera de la LFA, buscará acciones legales
Los Arcángeles de Puebla anunciaron el 12 de febrero que el equipo quedó fuera del torneo 2026 de la Liga de Fútbol Americano (LFA). Aseguran que realizaron un pago de 2.3 millones en febrero para asegurar su participación; sin embargo, la administración los excluyó del rol de juegos.
En su comunicado, mencionaron que la liga, junto con el fondo de inversión Global Sports Capital Partners, no los integró debido a un proceso de reestructuración. Por ello, y porque el equipo alega que cumplió con todos los requisitos, iniciará con un proceso legal a fin de obtener su participación.
Es de destacar que el equipo Arcángeles demostró competitividad durante su debut, incluyendo su clasificación a postemporada.
Los desenlaces de ambos proyectos representan un golpe para el deporte poblano debido a las dificultades administrativas, financieras, logísticas y operativas. Esta situación expone la pérdida de representatividad del estado y presencia en ligas nacionales en al menos una temporada.





