En la época de nuestros abuelos, el tatuaje en Puebla solía asociarse con grupos delincuenciales. Sin embargo, cada vez más personas acuden con un tatuador a realizarse imágenes sobre la piel para comunicar a los demás sus preferencias o como muestra de afecto hacia sus seres queridos.
En entrevista con Ángulo 7, Enrique Glockner y Juan Hernández conversaron sobre la evolución de esta práctica. Asimismo, abordaron su percepción social, estigmatización y su futuro en el estado.
Respecto a la historia de la actividad, Juan Hernández, perito en antropología social del Instituto Federal de Defensoría Pública (IFDP) y consultor cultural, expuso que, en el pasado, las marcas en la piel daban estatus, mientras que los símbolos en la cara eran parte de la nobleza.
Con el paso del tiempo, ganó popularidad entre la población de Puebla, tanto que ahora el tatuaje es una muestra de la identidad de cada persona.
Por su parte, Enrique Glockner señaló que diversos grupos y culturas adoptaron esta práctica como forma de expresión. Asimimismo, para representar la zona donde vivían.
En cuanto a la estigmatización del tatuaje, el sociólogo por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) indicó que la sociedad poblana es conservadora y está marcada por el clasismo. En virtud de ello, la práctica fue asociada por mucho tiempo a grupos sociales “no bien vistos”.
Ahora, las redes sociales y los medios digitales han contribuido a reducir esa brecha, pues ha ganado aceptación entre las nuevas generaciones. No obstante, todavía hay algunas personas con el estigma hacia esta actividad.
Perspectiva individual y colectiva
En cuanto a lo individual, Enrique Glockner señaló que el tatuaje en las personas es una especie de tributo hacia algo que se gusta o se considera importante. Ejemplo de ello, son quienes se tatúan los nombres de los hijos o de otra persona, así como santos u obras. En Puebla, las figuras más comunes para tatuarse son la Santa Muerte y rosarios.
Mientras que, de manera colectiva, sirve como proceso de comunicación y pertenencia a ciertos grupos.
En contextos migratorios, las personas se colocan símbolos nacionales para reafirmar su identidad cultural.

Sociedad de Puebla, contrastes y ambivalencia
Respecto a la percepción social del tatuaje, Enrique Glockner señaló que en la sociedad de Puebla hay sectores “liberales y conservadores”, pues mientras que unas personas (conservadores) aún no aceptan la práctica, debido a que se resisten al cambio, otras lo aceptan sin juzgar las decisiones individuales de cada persona (liberales).
En cuanto a los movimientos sociales, comentó acerca de los Estridentistas, el cual nació en 1923 y revolucionó el arte y la cultura del momento.
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Futuro del tatuaje en Puebla
Hacia el final de la entrevista, los invitados señalan que la práctica seguirá siendo una forma de expresión culturaly personal.
Asimismo, señalaron que el tatuaje en las nuevas generaciones seguirá siendo un símbolo de identidad. Sin embargo, podría ocurrir que algunas personas opten por lo contrario y decidan no hacerlo para diferenciarse.
Glockner indicó que es posible que en algunos años tatuarse duela menos, debido al avance de tecnologías como el láser.
Por último, la diversidad de expresiones corporales, como el tatuaje, es un reflejo de los cambios culturales y sociales que siguen transformando la identidad de Puebla.





