Desde que abrió el Ceposami, en septiembre, ha atendido a tres mil 57 niños bajo un modelo de atención integral “desde la raíz”. Su visión no es reducir la salud mental a una cuestión únicamente clínica, por lo que tienen un equipo multidisciplinario.
En una entrevista con Ángulo 7, Umi Choda Morales, directora del Centro Poblano de Salud Mental Integral (Ceposami), explicó que la atención integral requiere ir más allá de lo biológico. Puso de ejemplo que, si un niño vive violencia crónica, tendrá elevados sus niveles de ansiedad.
Señaló que es fundamental atender el contexto, por eso trabajan con distintas instituciones y dependencias y ofrecer un servicio integral. Si un niño tiene padres que abusan de sustancias, el modelo exige vincularlos con centros de desintoxicación, atacando así la causa del problema.
Si bien el Ceposami cuenta con un equipo clínico de primera línea que incluye psiquiatras y psicoterapeutas, este cuidado estaría incompleto sin abordar los factores sociales y ambientales. Por ello, trabaja con la Secretaría de Salud, el IMSS-Bienestar, e instituciones educativas para capacitar a los profesores, quienes son el primer enlace con la población infantil.
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La salud mental, un asunto de derechos
Umi Choda enfatizó que la salud mental no puede separarse de las condiciones sociales. La falta de espacios públicos recreativos, seguros e iluminados, o el hecho de que toda diversión tenga un costo económico, contribuye a no tener lugares de convivencia que favorezcan la salud.
“El tiempo es un privilegio de clase”, señaló, explicando que en un modelo laboral donde los padres trabajan más de 12 horas, las familias no pueden cargar solas con la responsabilidad de la salud mental de sus hijos.
Un desafío constante es que las soluciones que brinda el Ceposami se mantengan, por lo que el modelo busca involucrarse más allá del tratamiento. Y es que, anteriormente, cuando se vinculaba a padres con adicciones a instituciones especializadas, estos acudían inicialmente, pero luego desertaban por falta de capacidad para continuar el tratamiento.
Frente a esto, el centro no solo provee terapia al menor, sino que también fomenta la autonomía del paciente y su familia. Para casos menos graves, donde los padres no pueden continuar las sesiones por razones laborales, se buscan alternativas en centros culturales y deportivos.
Para adolescentes en contextos socioeconómicos adversos que no pudieron acceder a una educación formal, se gestionan capacitaciones en oficios a través del Sistema Estatal para el Desarrollo Integral (SeDIF).
Asimismo, se destacó el impacto de la discriminación, especialmente hacia la diversidad sexual, como un detonante del deterioro mental y riesgo suicida. La desinformación y los discursos de odio que invalidan las identidades contribuyen al estigma.
Ante esta situación, Ceposami imparte talleres a servidores públicos para eliminar estas barreras.
Umi Choda señaló que negar un servicio por motivos de identidad no es “libertad de expresión”, sino una violación a los derechos humanos. La educación en diversidad es, por lo tanto, una pieza clave para una atención de salud mental verdaderamente incluyente y efectiva.
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Modelo de atención del Ceposami
La directora de Ceposami señaló que reciben a niños de todo el estado de Puebla, ofertan distintos servicios de manera gratuita. Ofrecen terapias de neuropsicología, psicología clínica y psicoeducación para padres.
Así como especialidades de endocrinología, ginecología y nutrición y terapias complementarias de equinoterapia y caninoterapia.
El equipo lo conforman 16 psicólogos clínicos, terapeutas ocupacionales, del lenguaje y sensoriales, tres psiquiatras, una paidopsiquiatra, un endocrinólogo, una ginecóloga, una nutrióloga y enfermeros especializados.
El Ceposami cuenta con un internado y está reservado para casos de alto riesgo; es decir, que tienen ideación suicida estructurada o episodios psicóticos.
El centro cuenta con 22 habitaciones y ocho de ellas están destinadas a niños, un número determinado según las estadísticas de suicidio en Puebla. Actualmente, hay tres personas internadas que reciben una atención integral que incluye terapia ocupacional y estimulación magnética transcraneal.
¿Cuáles son los casos que más recibe el Ceposami?
Los motivos de consulta más frecuentes que recibe el Cepisami son los trastornos del neurodesarrollo y del espectro autista. Para ello cuentan con un equipo de neuropsicología que trabaja tanto con los niños como con sus cuidadores.
También son comunes los trastornos de conducta derivados de episodios traumáticos o violentos, así como la ansiedad y la depresión. Las edades de mayor atención son alrededor de los 12 años para los trastornos de ansiedad, y más tempranas para los del neurodesarrollo.





